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02 noviembre 2012

HDS ENTRE LOS MEJORES 50 GRUPOS DEL ROCK ESPAÑOL SEGÚN RS


Ya está en los quioscos el número de noviembre de 'Rolling Stone', con un reportaje histórico. Una mirada a nuestras raíces musicales, a través de las 50 bandas más representativas del nuestro país.

La idea era tan apasionante como difícil: elegir los 50 mejores grupos de rock español. Por esas dos razones, nos pusimos manos a la obra. Seleccionar las 50 más representativas de rock de nuestro país ha resultado ser una empresa enriquecedora. Su historia, sus mejores y peores momentos, sus anécdotas…. Su lugar en la historia.

Como ocurre siempre, las listas tienen mucho de subjetivas. Seguramente muchos no estén de acuerdo con la selección y el orden, pero sirven como excusa perfecta para analizar y conocer nuestras raíces. Hacer un alto en el camino, coger aire y reflexionar sobre el medio siglo del rock and roll en España. Desde Los Brincos, Los Salvajes o Lone Star a Gabinete Caligari o Vetusta Morla.

Tras una exhaustiva votación en la redacción de ROLLING STONE El Último de la fila quedó en el puesto número uno. Más grande fue la sorpresa cuando llamamos a los dos miembros del grupo, Quimi Portet y Manolo García, y accedieron a hacer una entrevista y posar juntos, por primera vez desde su separación en 1998.

No todo ha sido igual de grato: muchos de los grupos que confirman la lista se habían disuelto hace años ylas fisuras entre sus miembros son, a día de hoy, irreconciliables. No por eso desistimos en el intento de juntarlos, y, cuando no fue posible, de analizar su carrera. Es lo que verás en este número histórico, que desde hoy, 29 de octubre, ya está en los Quioscos. Esperemos que lo disfrutes.

Además, partir de hoy os contaremos aquí en la web la otra cara de los encuentros, las curiosidades y anécdotas de los grupos elegidos. ¿De qué hablaron Quimi Portet y Manolo García cuando apagamos la grabadora? ¿Y Jaime Urrutia y Fortu de Obús, al conocerse por primera vez? Cómo conseguimos que Antonio Morales Junior diese su primera entrevista musical en 40 años? ¿Por qué no quisieron posar los hermanos Cano con Ana Torroja?

Aquí os dejamos la lista completa:

1. El Último de la Fila
2. Héroes del Silencio
3. Radio Futura
4. Mecano
5. Los Brincos
6. Extremoduro
7. Los Rodriguez
8. Los Planetas
9. Nacha Pop
10. Loquillo y los Trogloditas
11. Amaral
12. Alaska y Dinarama
13. Leño
14. Gabinete Galigari
15. Burning
16. Pereza
17. Veneno
18. Barón Rojo
19. Los Bravos
20. Dúo dinámico
21. Triana
22. Vetusta Morla
23. Tequila
24. Ducan Dhu
25. M Clan
26. Los Enemigos
27. Los Secretos
28. Obús
29. Piratas
30. Golpes Bajos
31. Love of Lesbian
32. Siniestro Total
33. Aviador Dro
34. Los Salvajes
35. Derribos Arias
36. Kortatu
37. La Mode
38. Pata Negra
39. Ilegales
40. Lagartija Nick
41. Kaka Deluxe
42. Lone Star
43. Dover
44. Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán
45. Surfin' Bichos
46. La Buena Vida
47. Estopa
48. Pekenikes
49. Los Ronaldos
50. Smash

FUENTE: Rolling Stone


28 octubre 2012

SE CUMPLEN 5 AÑOS DEL ÚLTIMO CONCIERTO DE HÉROES DEL SILENCIO

 

El 27 de octubre de 2007 Enrique, Juan, Joaquín, Pedro (y Gonzalo) pusieron fin a su gira de reunión ante 80.000 personas en el circuito Ricardo Tormo de Cheste, en una velada tan épica en lo musical como caótica en lo organizativo. 

 

Tras la separación de la banda en octubre de 1996, la noticia de su regreso once años después provocó un seísmo apocalíptico de proporciones bíblicas entre la parroquia rockera que, a ambos lados del Océano Atlántico, llevaba años clamando en el desierto por algo así sin obtener respuesta. Cuando finalmente el milagro se produjo y los panes se convirtieron en peces, se desató una loca demanda de entradas y ver a Héroes del Silencio en directo se convirtió en una cuestión de vida o muerte, con horas y horas de espera ante los cajeros y los diversos puntos de venta, por supuesto colapsados siempre en todo momento y en todo lugar. Se vendieron centenares de miles de entradas, pero se podrían haber vendido centenares de miles más.


La gira comenzó el 15 de septiembre de 2007 en el Estadio del Ejército de Guatemala ante 25.000 espectadores y, tras pasar por Buenos Aires (30.000), Monterrey (15.000), Los Angeles (30.000) y México D.F. (120.000 en dos recitales), llegó a España en un clima de expectación extrema. Los días 10 y 12 de octubre el grupo se presentó en el Estadio de La Romareda de Zaragoza ante 40.000 seguidores cada noche, y después fue turno para Sevilla (Estadio de La Cartuja, 70.000 asistentes) y el valenciano Circuito Ricardo Tormo de Cheste, ante nada menos que 80.000 fanáticos. En total,  450.000 entradas vendidas, boleto arriba, boleto abajo, hicieron de esta gira un negocio tan rentable en lo económico como provechoso en lo palpitante.

Fueron en total diez conciertos devorados con ansia por un público entregado hasta el delirio, como en la etapa original del grupo (1984-1996), pero más, por aquello de la memoria colectiva exaltada. Así las cosas, la cita del 27 de octubre de 2007 en el Circuito Ricardo Tormo de Cheste, a una veintena de kilómetros de Valencia, fue particularmente especial, fue la última monumental gala de la última gran banda del rock español. Por eso y como era de esperar, miles fans de todos los rincones del país se desplazaron hasta allí por tierra, mar, aire y subsuelo para darse el penúltimo pertinente homenaje.

Tantos que, por falta de previsión de la organización, se montó un mastodóntico atasco en la A-3 desde primera hora de la tarde del día 27, con miles de vehículos embotellados sin poder moverse ni un milímetro.  La angustia de los conductores les llevó a abandonar sus coches en las cunetas y tratar de llegar al recinto caminando por los arcenes en plan The Walking Dead. De hecho, muchos no lograron escapar de esta gigante ratonera, y no pocos regresaron cariacontecidos a sus lugares de procedencia con la entrada incorrupta en el bolsillo y el lógico y consiguiente mosqueo. En los días posteriores hubo denuncias, comunicados explicativos varios y cruces de acusaciones. Pero lo peor fue la rabiosa frustración entre los alicaídos desafortunados.

José Antonio Enebral, madrileño que cuenta hoy con 41 años, asistió aquel día a su tercer concierto de Héroes del Silencio, tras otros previos en los ochenta y noventa: “A las cinco y aparcados pasamos rápido, pese a las bestiales colas. Ya dentro nos pusimos a consumir minis de cerveza, mientras la entrada se convertía en un caos de coches y se colapsaban la A-3 y los accesos a Cheste. La  previsión brilló por su ausencia y el caos reinó para las 80.000 personas que queríamos ver, oír, sentir, vibrar y emocionarnos con la banda. La gente  se cagaba en todo por la organización del evento”.

La actuación arrancó mientras el mundo se acababa a lo largo de varios kilómetros a la redonda, y sonaron El estanque, Deshacer el mundo, Mar adentro, La carta, Agosto, Sirena Varada, Opio, La Herida, Despertar, Apuesta por el rock and roll, Héroe de leyenda, Con nombre de guerra, No más lágrimas, Nuestros nombres, El mar no cesa, Entre dos tierras, Maldito duende, Iberia Sumergida, Avalancha, Bendecida, Tumbas de sal, Oración, Tesoro, Fuente esperanza, La chispa adecuada, Malas intenciones y En brazos de la fiebre.

Como en todas las triunfales noches de karaoke de aquel Tour 2007, el público se desgañitó hasta la demencia desde el principio hasta el final, de menos a más, con momentos álgidos como el tramo acústico a mitad de concierto, o el póker ganador formado por Entre dos tierras, Maldito duende, Iberia sumergida y Avalancha, así, una detrás de otra. En las retinas de todos quedará para siempre el lacrimógeno momento del recinto iluminado sólo por las luces de los teléfonos móviles durante La chispa adecuada, minutos de hermandad rockera que necesariamente durará para siempre (aunque efectivamente no haya nada para siempre).

De nuevo José Antonio rememora “un concierto de impresión en el que saltó “como un loco” durante dos horas y media de “rock puro, visual, brillante en todos los aspectos: escenario, luces, vatios, puesta en escena“. “Un grupo español con un montaje como U2, la leche, acabé borracho de ellos, etílico perdido, drogado de Héroes del Silencio”, sentencia, para después recordar la tediosa vuelta a casa: “Menudo caos, tardamos tres horas en salir de Cheste y coger la A-3 para regresar a Madrid, aunque en ese momento ya todo nos daba igual”.

Poco antes Bunbury había vivido sus postreros minutos sobre un escenario como vocalista de la banda a la que tanto le debe y cuyo logo lleva tatuado en uno de sus brazos. "Muchísimas gracias, ha sido un verdadero placer estar con todos ustedes. Nosotros somos Héroes del Silencio, no se olviden, hasta siempre”, fueron las últimas palabras de Enrique en un concierto del grupo (hasta la fecha, que nunca se sabe, aunque por ahora no parece que tenga muchas ganas de reactivar la máquina de hacer dinerito). Pero no es ahora momento de nostalgias, sino de celebraciones y festejos, así que de regalo, el concierto completo de Cheste el 27 de octubre de 2007. De nada, un placer.



FUENTE: Rolling Stone

09 octubre 2012

LLEGA UNA EDICIÓN ESPECIAL POR EL 20º ANIVERSARIO DE "EL ESPÍRITU DEL VINO"


El 20 de noviembre de 2012 se publica en varios formatos El espíritu del vino. 20th Anniversary Edition. Gran Reserva. Esta edición conmemorativa se lanza en formato standard plástico (CD+DVD), digipack especial (CD+DVD), descarga digital y 2LP (vinilo, carpeta doble) + DVD.

Todos incluyen el álbum original remezclado por Dani Alcover y un DVD con un concierto acústico de MTV Latin grabado en 1996 con los siguientes temas: El estanque, Deshacer el mundo, Maldito duende, La carta y La sirena varada, además de imágenes de la grabación, promoción y gira. A destacar que estas imágenes fueron grabadas personalmente en su momento por Juan Valdivia y Joaquín Cardiel y nunca antes habían salido a la luz. También se incluye un libreto extendido con las letras en inglés y fotografías inéditas.

“Cumpliéndose 20 años de la grabación y ante la propuesta de conmemorar este aniversario, hemos estimado conveniente volver a mezclarlo para darle un sonido mas natural y actual a las canciones. Hemos recuperado tomas que no aparecieron en la mezcla final y resaltado detalles apenas perceptibles en el original con el fin de que los seguidores de la banda puedan escuchar algo diferente sin perder la esencia de los temas. HDS.”

Nº1 en España y nº9 en Alemania, El espíritu del vino fue un disco clave en la carrera de Héroes del Silencio, banda formada en 1984 en Zaragoza y que en 1985 se consolidó definitivamente con Enrique Bunbury (voz), Juan Valdivia (guitarra), Joaquín Cardiel (bajo) y Pedro Andreu (batería). El espíritu del vino se publicó originalmente en 2LP (Carpeta sencilla) /CD/2MC con las siguientes canciones: Nuestros nombres, Tesoro, Los placeres de la pobreza, La herida, La sirena varada, La apariencia no es sincera, Z, Culpable, El camino del exceso, Flor de loto, El refugio interior, Sangre hirviendo, Tumbas de sal, Bendecida 2, Bendecida y La alacena.

El espíritu del vino fue el tercer álbum de Héroes del Silencio, se grabó en Gallery Studios de Londres con la producción de Phil Manzanera (Roxy Music), se mezcló en Metropolis y se publicó en 1993 simultáneamente en media Europa. Era un disco doble, extenso, complejo, claramente rock, con letras enigmáticas, y de él salieron los singles Nuestros nombres, Los placeres de la pobreza, La herida, Flor de loto y La sirena varada. La presentación del disco a los medios se hizo en Berlín (Alemania) y supuso la confirmación internacional de la banda, con giras planificadas a nivel mundial. Con El espíritu del vino, Héroes del Silencio hizo su primera gira oficial por México en 1994, aunque anteriormente habían ofrecido algunos conciertos promocionales en ese país.

A lo largo de su carrera (1984-1996), Héroes del Silencio publicó cuatro álbumes de estudio: El mar no cesa (1988), Senderos de traición (1990), El espíritu del vino (1993) y Avalancha (1995), de los que se han vendido más de seis millones de discos en más de 37 países. Junto a ellos, los álbumes Rarezas 1 (con rarezas, remezclas y directos), Rarezas 2 (con versiones acústicas y directos), El ruido y la furia (con grabaciones en directo realizadas el 21 de noviembre de 1995 en La Riviera de Madrid), el mini LP Héroe de leyenda (de 1987), En directo (grabado en 1989), Senda 91 (un directo de 1991), el 2-CD Para siempre (directo de 1996), el 2-CD Tour 2007 (grabado en directo en 2007 en México DF, Monterrey, Buenos Aires, Guatemala, Valencia, Sevilla, Zaragoza y Los Angeles) y el pasado año Live in Germany (concierto de la gira El Espíritu del Vino en Koblenz (Alemania) en 1993. Todos forman el corpus de Héroes del Silencio, una banda inscrita con letras de oro en la historia del rock español.

30 agosto 2012

BUNBURY DESMIENTE REUNIÓN CON HDS


El músico Enrique Bunbury descarta la vuelta de Héroes del Silencio, el grupo del que fuera vocalista, al encontrarse en una fase de su carrera en la que busca "nuevos retos".

"Hay que saber cerrar los ciclos. Hay que saber buscar nuevos retos y seguir con los diferentes aprendizajes de la vida. Yo ahora mismo estoy en otro lugar", aseguró en una entrevista.

La banda aragonesa ya protagonizó un sonado regreso en 2007, con una gira de diez conciertos en España y Latinoamérica.

En los últimos meses el éxito del disco en directo "Live in Germany" y el deseo del resto de componentes de la banda de grabar nuevo material desató de nuevo los rumores sobre el regreso de Héroes del Silencio.

Bunbury descartó por el momento su participación, aunque confía en que el talento de sus compañeros se traduzca en un gran disco.

"Me parece legítimo que después de tanto tiempo quieran retomar la música y hacer nuevas canciones. Yo espero mucho de ellos. Creo en su talento y creo que pueden hacer un gran disco", afirmó.

A punto de iniciar una gira que le llevará a recorrer hasta el próximo mes de diciembre buena parte de México y Estados Unidos, Bunbury prepara su próximo trabajo que comenzará a grabar a principios de 2013 y estará listo en Navidad.

Se trata de un disco muy especial, el segundo que grabará en Los Ángeles tras "Licenciado Cantinas" y el primero que ha tenido que "rehacer" después de que unos ladrones le robasen las canciones que tenía en el disco duro de su estudio.

"Bunbury afrontará la grabación de su nuevo disco una vez concluya su gira por México y Estados Unidos para presentar "Licenciado Cantinas", su primer trabajo de versiones en el que se incluyen clásicos de la música latinoamericana como "El mar, el cielo y tú" de Agustín Lara o "El día de mi suerte", Héctor Lavoe y Willie Colón.

"El público mexicano me ha tratado muy bien siempre y la verdad es que tengo muchas ganas de ir y mostrar este álbum allí", aseveró.

Fuente: EFE

29 agosto 2012

BUNBURY EXPLICA POR QUÉ SE SEPARÓ HDS


Un conmovedor y transparente Bunbury cuenta entre muchas cosas el porqué de la separación con su ex banda, su carrera en solitario y además comparte su visión de la vida, la música y el eterno viaje a ninguna parte que lo lleva por esa senda de exploración musical que siempre nos transmite con la chispa adecuada. Entrevista hecha en 2005 por Carlos Tena en La Habana.

20 junio 2012

LOS AZUAYOS ATESORAN RECUERDOS ESPECIALES DE BUNBURY


La mitad de la sala de su casa se convirtió en una suerte de museo. Allí se destaca la figura delgada, alta, de tez blanca, ojos verdes, cabellera abultada y rizada del cantante español Enrique Bunbury. Él está plasmado en centenares de ‘suvenirs’ que pertenecen al cuencano Bruno Chacón, de 36 años.

Es seguidor del artista que tenía previsto presentarse anoche en Cuenca. El gusto por su música le llevó a convertirse en un coleccionista de diferentes objetos alusivos a Bunbury.

Ahora, Chacón edifica su vivienda y allí tendrá una habitación para colocar los artículos de su artista favorito. La sala de la casa de sus padres es el actual espacio provisional donde tiene más de 250 discos
del español.

Se destaca una paca de cervezas, que la mandó a comprar en España. En cada botella está plasmado el rostro del ex integrante de los Héroes de Silencio.

Tiene otros artículos como un sombrero de estilo baquero de tonalidad negra y con el símbolo de una calavera en el centro. Chacón dice que la mayoría de banderas, llaveros, muñecos, libros... adquirió a través de Internet o en los viajes al extranjero.

Este cuencano se emociona al tomar una guitarra de madera. Los cuida con minuciosidad porque en octubre del 2009 fue autografiada por Bunbury.

Chacón, quien es el presidente del club de fans de los seguidores de Bunbury en el Ecuador, asegura que gracias a revistas y colección de siete libros conoce sobre la trayectoria del cantante de 44 años. En esas publicaciones hay datos y fotografías inéditas.

El cuencano Armando Izquierdo también tiene libros de Bunbury. El más especial se titula ‘Lo demás es silencio’, obra que es impresa a blanco y negro.

Izquierdo se sabe de memoria los hechos de la vida del artista. Uno de ellos es que su carrera la inició a los 12 años, cuando compró su primera guitarra eléctrica con 5 000 pesetas. La financió con sus ahorros.

Kléver Samaniego es otro de los fanáticos. Para él, el recuerdo más especial es una fotografía con el cantante español que presenta, en la actualidad, por varios países su gira Licenciado Cantinas.

Samaniego tiene en su memoria cada uno de los instantes que compartió en octubre del 2009, cuando el español se presentó en el cantón azuayo del Sígsig. Conoció que Bunbury es amante de la naturaleza y le gusta caminar.

Prieto Arcentales, dueño de la Hostería El Barranco de Sígsig, cree que tiene el recuerdo más especial de Bunbury. Tiene un póster firmado por él, fotos y un autógrafo escrito en la chimenea de la habitación en la
que se alojó.

Para los seguidores del cantante, de 32 años de trayectoria, en la capital azuaya existen varios lugares donde pueden conseguir artículos como los locales de venta de discos como Musicalísimo, Surtido y Círculo Musical.

En este último negocio además de todos los discos LP o DVD, se cuenta con recuerdos como muñecos del cantante, llaveros, billeteras, camisetas y otros artículos.

Según su propietario, John Jara, la demanda es elevada y, en las dos últimas semanas, es mayor. Él ha comercializado una gran cantidad de discos y camisetas, muñecos. Estos últimos objetos cuestan USD 25, las camisetas valen 14 y las mochilas 15.

 
Los objetos coleccionables de Bunbury

Uno de los objetos más demandados es el logotipo de los Héroes del Silencio.

Bruno Chacón compró en España una paca de cervezas con el rostro del cantante.

Una guitarra autografiada conserva Bruno Chacón, presidente del club de fans.

Un muñeco de madera de Enrique Bunbury cuesta USD 25. Tiene demanda.


Fuente: El Comercio


26 mayo 2012

OPERACIÓN RESCATE: BUNBURY


Para escuchar ‘Pequeño’ hay que situarse en 1999, olvidar a Héroes del Silencio y entender ‘Radical sonora’ como un capítulo aislado, de ruptura con el pasado. Porque con ‘Pequeño’ nacía en realidad un artista nuevo.

Tras el final de Héroes del Silencio, Enrique Bunbury lo tenía muy fácil: solo debía seguir musicalmente los pasos de aquellos e inflarse a ganar dinero. Es una clásico bien conocido: el cantante de un grupo de éxito es el que arrastra al grueso de la hinchada y quien, por tanto, arrasa en solitario. Sin embargo, Bunbury, con su primer disco solista, se fue al polo estético opuesto, a la música electrónica. “Radical sonora” no era de ninguna manera lo que sus seguidores esperaban, pero probablemente sí el disco que él necesitaba para romper con el pasado, para abrir un abismo entre Héroes del Silencio y el (re)nacido Bunbury, inquieto por plasmar las ideas que bullían en su cabeza y evolucionar como creador.

Lo cierto es que “Radical sonora” es un disco bastante irregular, en el que se apunta en buenas direcciones (la búsqueda de sonidos del norte de África pasados por las máquinas) pero no termina de cuajar y algunas excelentes canciones quedan perdidas por los tratamientos recibidos. Hubo quienes lo vieron como una ida de pinza, otros como un intento de querer hacerse el moderno. Nadie lo entendió. Casi nadie se emocionó con él. Pero las cosas estaban por cambiar.

Diego A. Manrique había escuchado “Pequeño” unas semanas antes de que saliera a la calle y me advirtió de lo que había logrado Bunbury, del gran disco que era, que tenía que escucharlo sí o sí, que dejáramos los prejuicios a un lado, que iba a merecer espacio y atención en EFE EME. 

Unos días después, en las oficinas de Chrysalis, tuve oportunidad de escucharlo y, simplemente, no daba crédito a lo que estaba oyendo… aquel no podía ser Bunbury, de ningún modo. ¡¿Cómo lo había hecho?! De forma completamente casual, dos días más tarde me encontraba en Zaragoza, en un concierto, y alguien se acercó para comunicarme que Bunbury estaba agazapado en un lateral de la sala y quería conocerme, que si podía ir hasta allí. Me acerqué, y ahí estaba Enrique, hecho un pincel, con americana negra y refulgente camisa blanca abierta hasta mitad del pecho. Comenzó a hablarme de EFE EME (no llevaba demasiados números en la calle), y muy bien, además. Pensé que eran los típicos cumplidos para quedar bien, pero conforme avanzaba la conversación, mencionaba determinados artículos y entrevistas, sabía perfectamente en qué números habían salido, algunos los recordaba mejor que yo. Aquello no era un halago sin más, el hombre era lector de la revista, y entusiasta. Seguimos charlando de música, de discos recientes. Perplejo, empecé a descubrir a un apasionado de la música en su sentido más amplio, sin distinción de géneros. Un melómano compulsivo. Le comenté de la escucha rápida de su disco dos días antes en Madrid y de la muy agradable sorpresa que había supuesto. No quiso abundar en ello, pero sí quedó en pedirle a la discográfica que me enviara una copia de adelanto, para que lo oyera con calma, que era lo que más le interesaba.

Unos pocos días después, me llegó esa copia de trabajo de “Pequeño”. El disco que iba a cambiarle la vida a Enrique Bunbury, el que iba a hacerle merecedor del respeto de parte de la crítica (hubo otro sector que siguió en sus trece) que había obviado o castigado a Héroes del Silencio. Desde EFE EME echamos una mano, incluso dos, apoyando con entusiasmo lo que nos parecía una gran obra… Hace trece años de todo aquello (y, como suele decirse, el resto es historia).

Para escuchar “Pequeño” hay que situarse en 1999, olvidar a Héroes del Silencio y entender “Radical sonora” como un capítulo aislado, de ruptura con el pasado. Porque con “Pequeño” nacía en realidad un artista nuevo, alguien que había dejado los tics y los modos rockistas olvidados en un armario y sin renunciar al rock, se abría a géneros, a influencias latinoamericanas y mediterráneas, las combinaba con excelente gusto y daba lugar a un brebaje original. Por momentos incluso bastante vanguardista, en el que conviven desde Elvis a Gardel pasando por Cohen, Kusturica, Nino Bravo, Concha Piquer, José Alfredo Jiménez y Bambino… Es decir, aquí hay rock, tango, canción poética intensa, sonidos balcánicos, canción melódica, copla, ranchera, rumba pasional y hasta sonidos árabes. Pero, lo mejor de todo, es que en ocasiones cuesta dar con la pista adecuada pues los materiales originales son reelaborados en profundidad, incluso triturados y presentados como un plato nuevo en el que, de tanto en tanto, encuentras una especia que ha dejado su sabor más fuertemente impreso. Sin duda había nacido un nuevo Bunbury, uno mucho más libre que el del pasado y que no solo sabía lo que quería, sino que estaba en condiciones de ponerlo en pie.

Quien guste de fijarse en las carpetas de los discos (los que descargan discos sin portadas, que se fastidien), podrá comprobar en la de “Pequeño” (ha envejecido bastante mal, y hoy aparece feucha, triste, fría y muy poco representativa del intenso contenido sonoro) que los temas aparecen en ella desordenados y agrupados bajo tres epígrafes: “pequeño”, “cabaret” y “ambulante” (juntos dan lugar a “Pequeño cabaret ambulante”, que es como se llamó la gira de presentación del disco). Puede parecer tremenda tontería, pero si fijamos la secuencia de escucha ateniéndonos a ellos, la cosa tiene cierto sentido:

“Pequeño” agrupa la cara más romántica, en la que predominan las baladas, canciones de amor en las que Bunbury deja ver una apariencia sensible, frágil, alejada de la de macho alfa, desatado y generador inagotable de testosterona que fijaba su imagen en Héroes del Silencio. En este bloque se arropa por arreglos de cuerdas, está contenido en la interpretación (esta fue una muy agradable sorpresa que deparó “Pequeño”, la de un Bunbury controlando el antaño inquietante chorro abisal de su garganta), se deja llevar por la distinción y comprende que menos es más y que los excesos están muy bien para lograr el aplauso del público más fácilmente impresionable, pero que no son imprescindibles para comunicar y, particularmente, emocionar, que para eso hace falta algo más: creer en lo que se canta y expresarse en función de ello, dándole a la canción aquello que requiere. Los dos majestuosos primeros temas de “Pequeño”, ‘Algo en común’ y ‘Solo si me perdonas’, beben de la fuente común del pop clásico melódico sin etiquetas. En la segunda, y en su recta final, asoman voces flamencas y palmas, mientras que la tercera, la preciosa ‘El viento a favor’, se deja marcar por una electrónica suave y entrega grandes versos en los que entre la melancolía que la cruza se entrevé la esperanza (“Si ya no puede ir peor, / haz un último esfuerzo, / espera que sople el viento a favor. / Si solo puede ir mejor, / y está cerca el momento, / espera que sople el viento a favor”). La última de este cuarteto es ‘¿Dudar?, quizás’, de aires árabes, próximos a la llamada a la oración en el comienzo, aunque Bunbury continúa con el romanticismo y la fragilidad, rota esta por ajustados y precisos crescendos: “Esta incertidumbre no la soporto, / cómo extraño cuando era más pequeño, / en ningún momento estaba solo, / y todo parecía tan perfecto. / Pero sé que si me das / un poco de tu cariño, / lo demás no va a importar”.

El epígrafe del segundo bloque, “Cabaret”, resulta por sí solo bastante esclarecedor de los temas que tienen cabida en él. Es el Bunbury de la boa al cuello (o en el pie del micrófono…), el que se sacudió los prejuicios escénicos de encima y gustó de coquetear con la ambigüedad (cual Bowie del Ebro). La tremenda ‘Infinito’ es la que lo inaugura, casi como si un grupo balcánico se hubiera tomado una botella de tequila mientras sus componentes interpretan lo que, de oídas, creen que es una ranchera. Bunbury, con notable genio, bastardea géneros con originalidad y tacto (sin caer en el manuchaoísmo tan en boga en aquellos años), y es ahí donde brota el creador con cosas que aportar. Hay intensidad y un sonido, por contraste con la gran producción general del disco, casi lo-fi. Si José Alfredo Jiménez no hubiera sido tan hombre, quizá habría escrito versos tan sentidos como estos, en los que se pone en cuestión el atroz orgullo que tanto daño nos hace a todos: “¿Qué es lo que hicimos tan mal? / Fue este orgullo desgraciado / que no supimos tragar”. Además, aquí queda una de las frases más míticas del disco, de esas que el público gustó luego de corear en directo: “Me calaste hondo y ahora me dueles”. ‘Lejos de la tristeza’ rodea de cuerdas su bellísima melodía y ritmo quebradizo; perdiéndose, incluso y por unos instantes, en un tango pre-electrónico. La letra deja perlas tan sentidas como “Sueña lejos de la tristeza, / sueña lejos del dolor, / como si nada hubiera ocurrido / y aún estuviera intacto tu corazón”. De la pérdida de la inocencia, y por tanto de los sueños, habla la inoxidable ‘De mayor’, con sus aire a Emir Kusturica; la letra es otra de las memorables: “De pequeño me enseñaron a querer ser mayor, / de mayor quiero aprender a ser pequeño, / así cuando cometa otra vez el mismo error, / quizás no me lo tengas tan en cuenta”. En ‘Bailando con el enemigo’, saca sus mejores maneras de crooner (sí, Bunbury se estaba destapando como un vocalista pletórico de registros, ¡quién lo hubiera imaginado!), que en el cabaret todo cabe, y se pierde en nocturnidades en la compañía de una trompeta parlanchina y jazzera.

Los temas de “Ambulante” son los del viajero, los más circenses, con esa fanfarria que domina a ‘El extranjero’, una de las piedras angulares del álbum, y que nos vuelve a trasladar a los Balcanes, con violín sentimental detrás de una banda callejera y canalla. El estribillo es inolvidable (“Porque allá donde voy, / me llaman el extranjero. / Donde quiera que estoy, / el extranjero me siento. / Porque allá donde voy, / me llaman el extranjero”), pero tampoco tienen desperdicio otros de sus versos de contenido más ideológico (“Los nacionalismos, qué miedo me dan. [...] Ni patria ni bandera, / ni raza ni condición, / ni límites ni fronteras, / extranjero soy yo”) que dejan lejos, muy lejos, aquellos textos enrevesados y pretenciosos de Héroes. Bunbury estaba apostando por la belleza de lo sencillo, por el lenguaje diáfano. ‘Demasiado tarde’, magníficamente cantada, evoluciona desde la electrónica hacia el swing y de ahí a una suerte de rock progresivo. ‘Robinson’ es el tema que más conecta con el siguiente disco, “Flamingos”, sobre todo con la estética de ‘Lady Blue’; es la canción que formalmente menos tiene que ver con “Ambulante”, pero es magnífica y deja líneas perfectas, tal vez confesionales: “Sé que prefiero evitar los problemas, / antes que pretender resolverlos / prefiero guardarlos en secreto, / y que ellos solos se desvanezcan”. ‘Contradictorio’ clausura el disco con oscuridad y densidad, yendo del jazz al soul apuntalado por esa poderosísima sección de viento que acompañaría a Enrique en directo. En ella se declara “Ciudadano del mundo entero, / a Zaragoza llevo en mi corazón”. Pero también refleja la dualidad con la que todos convivimos permanentemente, la que nos hace más humanos: “Contradicción, / en el mismo centro de la contradicción, / en el mismo centro. / Y si ayer dije blanco / y mañana de un salto me paso a lo negro, / no lo veas extraño, aún ando buscando dónde me quedo”.

Con “Pequeño” Bunbury no solo sorprendió muy gratamente, sino que se mostró altamente inspirado tanto en el trabajo de composición como en el de interpretación, pero es que además él solo dio forma a una producción tan perfecta como compleja (hay capas y más capas, decenas de aportes mínimos pero esenciales), de una hermosura incuestionable, que hoy sigue manteniendo su excelencia. Desconozco si lo pretendía, pero Enrique dejó claro que detrás del “frontman” que se come a bocados los escenarios (lo suyo gustara más o menos, pero hay que reconocer que pareciera haber venido al mundo debajo de los focos) habitaba un tipo inquieto, con ideas propias. Un músico de verdad.

Luego comprenderíamos que “Pequeño” fue el primer jalón de una trilogía inexcusable que continuó en el poderoso “Flamingos” y alcanzó su cenit en el cegador “El viaje a ninguna parte”.

Fuente: Efe Eme

07 marzo 2012

PREMIO ESPECIAL A LA ESTACIÓN DEL SILENCIO

Gala de entrega de los XIII Premios de la Música Aragonesa organizados por Aragón Musical en el Teatro Principal de Zaragoza y retransmitidos por Zaragoza TV.



Fuente: Zaragoza TV (España)

06 marzo 2012

SHOWS EN CÓRDOBA Y BUENOS AIRES

Arrancó nomás el tour latinoamericano de Enrique Bunbury. Fue este fin de semana: el viernes en Córdoba (Estadio Orfeo), y el sábado en Buenos Aires (Estadio Ferrocarril Oeste). Allí estuvimos, en la capital argentina, para vivir de lleno su reencuentro con el público porteño, siempre apetente de viejas canciones, pero también curioso por escuchar en vivo Licenciado Cantinas, su nuevo álbum.


Fuente: Vh1 (Latinoamérica)

18 febrero 2012

HÉROES QUIEREN VOLVER

Los Héroes del Silencio preparan nuevos temas, aun sin Bunbury.

Es posible que los Héroes del Silencio vuelvan, pero sin Enrique Bunbury. Pedro Andreu, ex baterista de la banda, cuenta que se ha reunido con Juan Valdivia y Joaquín Cardiel para hablar sobre esa posibilidad, aunque no hay nada concreto.



Fuente: El Universal (México)

23 enero 2012

LOS BARES ABIERTOS DE AMÉRICA LATINA

Uno de los rockeros más importantes de España, ex líder de los legendarios Héroes del Silencio, llega en marzo a Lima y trae en las alforjas su última creatura: Licenciado Cantinas, un disco de canciones populares latinoamericanas -tangos, boleros, cumbias, valses- interpretadas con las armas del blues, el country y el rock n'roll.

Era la gira española con los colombianos de Aterciopelados. 1997. Las relaciones de Enrique con el resto de Héroes del Silencio andaban cada vez peor y quizás por eso el cantante se solía colar al camarín de Andrea Echeverri y Héctor Buitrago a beber y tontear un poco. Los Aterciopelados acompañaban los whiskies y rones con temas del cancionero popular latinoamericano: cumbias, boleros, rancheras. Le enseñaron a sacar "La copa rota", de Benito de Jesús, y "El jinete", de José Alfredo Jiménez, que fue el primer ritmo latino que Enrique tocó y grabó. Con los Héroes ya había visitado parte de la región y entrado en contacto con su música, pero fue en estas sesiones de ocio en la carretera que, con la excitación de un explorador que se interna en lo desconocido, Enrique Bunbury comenzó a amar la riqueza de la música tradicional de estas tierras.

Catorce años después, esa exploración lo ha conducido a su octavo álbum de estudio, Licenciado Cantinas, un homenaje a la canción popular latinoamericana; a esos temas que Bunbury, el aragonés errante, descubrió en sus giras por esta parte del continente, en los bares y cantinas de Buenos Aires, Bogotá, México DF, Lima y varias otras ciudades, y que ahora entrega a su público re-interpretados con los recursos del blues, el country, el sonido de Nueva Orleans y el rock n'roll.

Entre dos tierras

No es la primera vez que Bunbury introduce ritmos latinos en su música. En su segundo disco solista, Pequeño (1999), uno ya podía encontrar rancheras entre las melodías balcánicas, africanas y árabes que presentaba este ciudadano del mundo y que interpretaba junto a la banda que había formado: el Huracán Ambulante. El viaje a ninguna parte (2004), su cuarta placa, es un disco doble compuesto durante su estadía por distintas ciudades de Sudamérica, incluyendo varias del Perú. "El rescate", por ejemplo, fue escrita en Cajamarca; "Anidando liendres" y "Adiós, compañeros, adiós" lo fueron en Chiclayo, y "Canto (el mismo dolor)" en Máncora.

Pero esa prolífica etapa se cerró abruptamente en el 2005 -durante la gira de Freak Show- que el cantante canceló, en medio de una enfermedad y harto de las giras y de su banda. Entonces se abrió un nuevo periodo, que él llama el de las Canciones desde el Puerto, en el que estableció su residencia en El Puerto de Santa María, en Cádiz, y publicó los álbumes El tiempo de las cerezas (con el enorme Nacho Vegas), Helville de Lux y Las consecuencias, de un espíritu rockero más convencional. A esta etapa pertenece la gira de reunión de Héroes del Silencio, que con solo 10 fechas en cinco países se convirtió en uno de los acontecimientos musicales del 2007.

Licenciado Cantinas representa, en ese sentido, el retorno del viajero al camino y al encuentro con los sonidos del mundo.

"Una de las cosas que más me apasionan en la vida, y afortunadamente mi profesión lo favorece, es viajar y moverme. Yo soy muy poco casero y cada poco tiempo que paso en un lugar me entra el hormigueo (...). (Cada ciudad que visito) es una parada más del viaje, que es un viaje constante, y en algún momento el final del viaje es un hospital con la fiebre amarilla y la malaria en el África negra", dice.

Versos peruanos

El primer single de Licenciado Cantinas es "Ódiame", una versión del vals peruano popularizado por Rafael Otero López, cuya letra proviene de un soneto del poeta Federico Barreto. Fue lanzado a mediados de noviembre, con un videoclip que funciona como trailer del cortometraje musical que acompaña al álbum. El corto, estrenado ayer en España y Latinoamérica, es una excentricidad en la que las canciones del disco narran la historia de un romance en pleno fin del mundo.

El otro vals del álbum es "Vida", del barrioaltino Pablo Casas Padilla, el autor del famoso "Anita". Las versiones de "Vida" y "Ódiame" no tienen mucho que ver con los valses originales, para horror de los puristas del criollismo peruano.

"El día de mi suerte", esa perla salsera del tándem Willie Colón/Héctor Lavoe, circa 1973, es el tema más popular del disco. En menor medida, también lo son "Chacarera de un triste", de los argentinos Hermanos Simón, popularizada por Los Chalchaleros y, más tarde, por Mercedes Sosa; "El mar, el cielo y tú", un exquisito bolero de Agustín Lara ubicado como introducción instrumental del álbum; y "Mulato", un son montuno del binomio Richie Ray-Bobby Cruz, que en la versión de Bunbury y su banda parece una canción de taberna del Lejano Oeste.

Según algunos críticos, los mejores temas son "Que me lleve la tristeza", del baladista mexicano Marcial Alejandro, y "El cielo está dentro de mí", del cantautor argentino Atahualpa Yupanqui. También hay versiones de "Mi sueño prohibido" (José Tejedor), "El solitario (diario de un borracho)" (Alfredo Gutiérrez), "Ánimas, que no amanezca" (Guadalupe Ramos), entre otras. Son 15 canciones en total.

El retorno del peregrino

Bunbury cuenta que comenzó a barajar la posibilidad de realizar este álbum hace por lo menos diez años. "Recopilé discos, canciones, partituras. Primero, por un deseo de aprendizaje; segundo, para conocer la cultura de cada lugar que iba visitando; tercero, por pasión; y, cuarto, porque me pareció que en todo este proceso de aprendizaje había un álbum".

En mayo del año pasado él y su banda, Los Santos Inocentes, se metieron a grabar al estudio Sonic Ranch en Tornillo, Texas. En el pequeño documental que registra el proceso de grabación, titulado Las venas abiertas del Licenciado Cantinas, el cantante dice que le gustó tanto el proceso que por él se hubiera encerrado allí durante los siguientes dos años. Pero la ruta lo llamaba. Después de presentar el disco en diciembre en España, esta semana comenzó la gira de promoción que lo llevará a recorrer España durante todo febrero.

"Este disco es, por un lado, un agradecimiento a todo lo que Latinoamérica me ha ofrecido como músico, pero también es un disco que espero que sea interesante para el público español", dice. En marzo, cuando la gira llegue a nuestra región, Bunbury tendrá la oportunidad de darles las gracias en vivo a los latinoamericanos. El 7 de marzo estará en Lima. Sin duda, visitará sus bares, en busca de inspiración y de nuevas canciones. (OM)

Fuente: La República (Perú)

17 enero 2012

BUNBURY, EL AUTÉNTICO POP LATINO

Estoy harto de leer el adjetivo "latino" como un decorado frívolo para definir unos ritmos bailables supuestamente procedentes de la cultura hispanoamericana que se han filtrado para entrar en los canales comerciales de la música en lengua castellana. Canciones edulcoradas de artistas más o menos respetables que transmiten al mundo que la fusión con las culturas de la América conquistada es poco más que mover el culo en una fiesta o un amor anecdótico de baveo gratis.

Si alguien quiere un manual de auténtica fusión de pop con música latina, que se vaya a las tiendas y compre ahora mismo "Licenciado Cantinas", de Enrique Bunbury. El artista de Zaragoza, actualmente residente en Los Angeles y a medio camino de infiltrarse en el mercado norteamericano después de haberse consagrado como ídolo de masas en el resto del continente, desde Argentina hasta México, ha construído una obra maestra a partir de versiones de canciones de "cantina" americana de lengua castellana. Temas tradicionales, de Agustín Lara, Willie Colon, Atahualpa Yupanqui... Historias de amores y desamores, muerte y redención, alegrías y penas, todas ellas transmitidas a través de sus venas, aunque desde el corazón del pueblo. Un corazón de sangre, nada que ver con el caramelo azucarado de los Bisbal y compañía.

Para darle más color al trabajo, colaboran maestros veteranos de la música como Flaco Jiménez, Elíades Ochoa o Charlie Musselwhite, entre otros. Y que nadia se equivoque pensadon que es un álbum para ganar Grammies latinos. Porque para mantenerse fiel al espíritu del disco y evitar cualquier intrusismo e intereses de negociantes, Bunbury se ha autoeditado. Su anterior multinacional Emi, ha publicado al mismo tiempo una reliquia de principios de los noventa de cuando lideraba Héroes del Silencio, un directo "Live in Germany". Pura rabieta. A mí también me gusta el pasado, pero no voy a permitir que me engañen en el presente. Sobre todo cuando el presente es este regalo para el buen gusto: el auténtico sabor del pop latino.

Pep Blay

26 diciembre 2011

"NUESTROS GOBERNANTES NOS DIERON LA ESPALDA"

El cantautor hispano vino a lanzar su nuevo disco, Licenciado cantinas, con música tradicional latinoamericana, entre la que incluye a los mexicanos Agustín Lara (El mar, el cielo y tú), Marcial Alejandro (Que me lleve la tristeza) y Guadalupe Ramos (Ánimas, que no amanezca), y cierra con El cielo está dentro de mí, del argentino Atahualpa Yupanqui. Exvocalista de la banda Héroes del Silencio, Enrique Bunbury explica en entrevista la factura de su última producción, a la par que da un giro para cuestionar a los políticos y su sometimiento al mercado.

Convertido en una importante figura en el ámbito musical español y latinoamericano y con un nuevo disco en mano, Licenciado cantinas, el roquero Enrique Bunbury no calla su sentir ante la mala situación económica mundial:

"Ya todos empezamos a tener claro que nuestros gobernantes nos dieron la espalda hace tiempo. No podemos confiar que un cambio provenga desde estamentos superiores; creo que las transformaciones deben partir de uno mismo. Entonces, todos debemos efectuar una revisión profunda de qué es lo que laboramos diariamente con cada pequeño acto de nuestra vida y de qué forma esos pequeños actos afectan a la globalidad. Y a raíz de esa visión individual de cada uno, creo que podemos llegar a cambios superiores."

Su nombre verdadero es Enrique Ortiz de Landázuri Izardui (el apellido Bunbury lo tomó de un personaje de la obra La importancia de llamarse Ernesto, escrita en 1895 por Óscar Wilde, y ahora en su reciente grabación (es la séptima como solista), lanzada el pasado 13 de diciembre al mercado físico y digital mundial, muy a su estilo aborda estilos musicales de la música tradicional latinoamericana, como la chacarera y el tango argentino, el bolero cubano, la cumbia colombiana, entre otros, y de paso recuerda que dichas letras y otras más las escuchó en cantinas.

Del disco, la melodía peruana Ódiame (Federico Barreto y Rafael Otero López) suena constantemente en la radio y en televisión e internet; el video de este tema pasa constantemente, donde se aborda la profecía maya del 12 del 12 del 2012. El exvocalista de la banda Héroes del Silencio explica a Proceso que este clip, dirigido por el cineasta Alexis Morante, es el trailer de lo que será el cortometraje Licenciado cantinas the movie:

"Este adelanto de alguna forma nos introduce en la historia de un personaje que hemos llamado Licenciado Cantinas (sic), a quien le suceden una serie de acontecimientos el 12 de diciembre de 2012, el fin de una era del mundo, según los mayas."

-¿Cree en esa profecía maya?

-Creo que 2012 es un año de cambios sustanciales y de alguna forma los mayas predijeron una circunstancia astronómica que va a ocurrir el 12 de diciembre de 2012, que es la alineación entre la Tierra, el Sol y el centro de la Vía Láctea. Aparte de ser algo totalmente científico y astronómico, es probable que nos encontremos con un año de grandes cambios que ya estamos viviendo, ya vemos muchos acontecimientos tremendos.

-¿Qué opina de la crisis económica en Europa, España, Francia e Italia, Grecia, Egipto, Estados Unidos, en fin?

-Estamos viendo cómo el sistema falló, no funcionó o dio todo de sí, y hemos llegado a un callejón sin salida en el que la deuda es inaceptable e inconcebible, ya no podemos con ella. De alguna forma esto nos tiene que llevar a un cambio sustancial de nuestra forma de plantearnos el sistema mundial, que al final por mucho que haya diferentes gobiernos y unos sean más socialistas, otros más demócratas, unos más islamistas, como sea, todos están bajo el mismo sistema, el económico.

"Otra situación que ocurre es que vemos insatisfacción o enfado en las calles de muchas ciudades del mundo, protestas por las injusticias sociales, por la crisis económica… en España, Estados Unidos, Chile, en fin. En Rusia, con la duda de las elecciones fraudulentas, etcétera, incluso la insatisfacción por otros motivos, porque al final son siempre diferentes razones, pero es una insatisfacción global de la sociedad contra el gobierno y contra los estamentos superiores."

No deja afuera a México:

"En otra dirección o un rumbo que no tiene algo en común es que en México estamos poniendo en duda hasta qué punto todo el grave problema de la violencia, la corrupción y el narcotráfico inunda todas las jerarquías de la sociedad, y hasta qué punto es el propio sistema que está corrompido."

Bunbury nació el 11 de agosto de 1967 en Zaragoza (Aragón), España, pero desde hace dos años reside en Los Ángeles, California, donde en días pasados asaltaron su estudio y se llevaron su ordenador en el cual guardaba sus nuevas canciones que complementarían su siguiente álbum, una continuación de Licenciado cantinas. Por fortuna las lleva en su memoria y volverá a escribirlas.

-Llegó la derecha a su país. El pasado 21 de diciembre tomó posesión Mariano Rajoy Brey, del Partido Popular, ¿qué opina?

-En Europa estamos en un momento de sumisión tan clara ante un ente inaprensible y desconocido, le llaman los mercados. Si gobierna la izquierda o la derecha van a ir a Bruselas y se van a someter a lo que dictamine el Fondo Monetario Internacional. Al final no está gobernando el señor que hayamos elegido ni tiene mucha importancia cómo se llame y de dónde venga, porque hay alguien, un estamento, que le va a decir lo que tiene que hacer.

Recorrido latino

Licenciado cantinas lo integran otras 14 canciones El mar, el cielo y tú (Agustín Lara), Llévame (Louie Ortega), Mi sueño prohibido (tradicional), Pa'llegar a tu lado (Lhasa de Sela), Chacarera de un triste (Hermanos Simón), Vida (Pablo Casas Padilla), El mulato (licenciado) (Ricardo Ray/Bobby Cruz), El solitario (Alfredo Gutiérrez), Ánimas, que no amanezca (Guadalupe Ramos), Que me lleve la tristeza (Marcial Alejandro), El día de mi suerte (Willie Colón/Héctor Lavoe), Cosas olvidadas (Antonio Rodio/José María Contursi), La tumba será el final (Francisco Vidal) y El cielo está dentro de mí (Atahualpa Yupanqui/Pablo del Cerro).

El músico aragonés grabó el compacto en los estudios Sonic Ranch en Tornillo, Texas, con su banda Los Santos Inocentes, y las mezclas se efectuaron en la empresa Westlake de Los Ángeles, California.

La primicia es que colaboran en Licenciado cantinas los reconocidos Flaco Jiménez (acordeón), Charlie Musslewhite (armónica), David Hidalgo, de Los Lobos (guitarras), y Elíades Ochoa (voz y guitarra).

Bunbury, quien desde 1984 canta y toca guitarra, armónica, bajo, batería, mandolina y piano, produjo este material. Amigo de Bunbury, el compositor y cantante argentino Andrés Calamaro escribe:

"Para mí (un roquero enamorado del cancionero hispano-latinoamericano) es un privilegio poder escuchar, volando entre Chicago y el Distrito Federal, este voluntarioso y apasionante LP de mi querido compañero Enrique. Con Hidalgo en acordeón y con aires de corrido-banda se presenta Ánimas, que no amanezca, que no demora mucho en reconfigurarse como banda-billy con la tuba de Alfredo Corrales.

"Un disco para cantar bailando sobre una mesa, rompiéndose la camisa y derramando risas y lágrimas. Que me lleve la tristeza, de Marcial Alejandro, es una de las mejores interpretaciones de la andadura vocal de Bunbury, quien se presenta como un sensibilísimo y sólido cantor al lado de las texturas del vibrafón, la guitarra acústica, el lap-steel guitar y el legendario Musslewhite."

-¿Cómo nació Licenciado cantinas? -se le pregunta a Bunbury, quien viste con una chamarra de cuero, botas de color café y jeans.

-Es un proyecto que empecé a barajar hace casi 10 años. Casi cuando empezaron mis giras como solista de forma más potente en Latinoamérica. Recopilé discos, canciones, partituras, primero por deseo de aprendizaje; segundo, para conocer la cultura de cada lugar que iba visitando; tercero, por pasión; y cuarto, porque me pareció que ahí en todo este proceso de aprendizaje había un álbum.

"En realidad lo que les estoy mostrando con Licenciado cantinas es un proceso de acercamiento y aprendizaje de estos grandes compositores y de todos estos géneros."

-¿Qué es para usted el compositor y cantante Agustín Lara, ya que abre su CD con una de sus melodías?

-Agustín Lara es obviamente un pilar de la música mexicana. Tenía claro que debía abrir el disco con él y cerrar con Atahualpa Yupanqui porque me topé con dos canciones apropiadas para el concepto que quería manejar en este proyecto. Este tema de Agustín Lara que es instrumental, el cual conocí a través de un disco que hizo con una orquesta donde arreglaba sus propios temas sin cantante y que no era lo habitual en este artista, me pareció una forma fantástica de introducir al oyente en un álbum mío.

-¿Cómo supo de Agustín Lara?

-Llegué a México en 1992 y la primera noche me llevaron a la Plaza Garibaldi. Entré al Tenampa y allí me topé con Agustín Lara. Está en las paredes y en la música que uno escucha en la noche. De alguna forma es lo primero que recibí de México. Me emocionaron esas canciones y ese lugar en el que de repente parecía que todo era posible.

Sigue con Marcial Alejandro:

"La letra que a mí me parece de las más importantes del disco es Que me lleve la tristeza. Es un gusto enorme poder cantar una melodía tan bella, y está Ánimas, que no amanezca, un tema bello totalmente mexicano y ranchero."

No duda en señalar que Licenciado cantinas, con el cual ofrece una nueva faceta, "va a marcar mis próximos pasos, será importante en mis próximos discos de canciones propias, no voy a olvidar fácilmente todo lo que me han enseñado estos grandes autores y todos estos ritmos y géneros latinoamericanos".

-¿Sí se licenció en cantinas?

-Con honores…

-¿Qué recuerda del ambiente cantinero?

-Bueno, estuve en algunos lugares con cierto grado de peligro y en todos estos años he cambiado como músico y como persona. El tiempo pasa para todos y ahora tengo una visión muy distinta, me acerco menos a las cantinas, obviamente la salud es algo que deseas conservar cuando quieres desarrollar más la profesión.

-Las cantinas han sido un punto de reunión de infinidad de creadores, ¿qué le aportaron las cantinas como artista?

-Grandes pláticas y encuentros con personajes fantásticos. He tenido la fortuna de conocer a músicos y a gente de la cultura del continente, escritores, en fin, a quienes admiro y respeto, y poder beber con ellos hasta altas horas de la mañana fue sensacional.

Bunbury empezará su gira de Licenciado cantinas en enero de 2012 en España.

Fuente: Proceso (México)

23 diciembre 2011

DE COPAS Y TABERNAS

La sinuosa trayectoria que hace 14 años inició el melómano y poco propenso al acomodamiento Enrique Bunbury tiene una nueva parada que añadir en su devenir tras la pista un rock hispano contemporáneo que él entiende conectado con las músicas populares y folclóricas americanas.

Una senda que, comenzó con discos como 'El viaje a ninguna parte' (2004) y que ahora remite a 'Licenciado Cantinas', un alias que Bunbury ha asumido en su nuevo álbum de versiones del cancionero americano asociado a las cantinas en las que, dice, "aprendí y me castigué mucho". "En ese terreno tengo todos los grados, matrículas y honores que se pueden conseguir en vida" ha bromeado el "licenciado" a propósito de su nuevo trabajo discográfico y alias artístico.

Desde su retiro en la soleada Los Ángeles, urbe en laque reside desde hace dos años, y ahora con su hija de diez meses Asia, Bunbury encarna al 'Licenciado Cantinas' en este nuevo trabajo, conceptual y fronterizo, en el que nos ofrece un recorrido nada trivial por ritmos y géneros populares panamericanos.

Rock y tradición

Pese a no contener material original, el ex cantante y compositor maño lo considera un trabajo "personal, necesario e importante", comparable "por grado de involucración y compromiso" a 'Pequeño' (1999), el citado 'Viaje a ninguna parte' o su acústica y oscura última entrega 'Las consecuencias'.

"Mis influencias del rock anglosajón son obvias, igual que de la música negra americana. Esta de ahora es la otra pata de la mesa: la música tradicional latinoamericana. Y he querido retratarla desde lo que yo soy: un músico de rock".

"He ido mucho de gira por Latinoamérica y he descubierto cantinas maravillosas y decadentes, con textos profundos y tan dramáticos como cualquier blues del Delta o cualquier canción de Bob Dylan. Me siento tan identificado con José Alfredo Jiménez o Roberto Goyeneche", ha dicho Bunbury en referencia a su nuevo repertorio que, basculando con elegancia entre el rock y los géneros populares, dice haber moldeado a partir de cerca de sesenta canciones, acumuladas tras años de búsqueda por diferentes rincones de América latina. "De Tierra del Fuego hasta Río Grande", tal y como reza su subtítulo.

Lanzado al margen de la discográfica Emi y definido por su colega y amigo Andrés Calamaro como "una colección brillante de versiones, un repertorio exquisito y nada habitual, una producción atractiva a cargo del propio Enrique con arreglos 'gourmet' a cargo de su banda Los Santos Inocentes. Una delicia".

En 'Licenciado Cantinas', Bunbury ofrece un recorrido por ritmos y géneros latinos (chacareras, milongas, corridos, texmex, salsa brava, tango y boleros) en una quincena de canciones (18 en la edición de vinilo) de autores variados como Atahualpa Yupanqui, Agustín Lara, Héctor Lavoe-Willie Colón, Casa Padilla o Alfredo Gutiérrez.

Bien arropado

Para su borrachera musical, Bunbury ha contado con la colaboración de músicos especializados en crossovers de este corte como Flaco Jiménez (acordeón texmex en 'La tumba será el final') el bluesman Charlie Musselwhite que presta su armónica a 'El cielo está dentro de mi', el sonero Elíades Ochoa en 'Mi sueño prohibido' o Dave Hidalgo, de Los Lobos, en guitarra y bajo en 'El Solitario'.

Para profundizar en la génesis y la narrativa de este disco conceptual, conviene meterse en internet y dar un vistazo a los 'teasers' de adelanto de 'Licenciado Cantinas, The Movie', una filmación de Alexis Morante que verá la luz en el próximo febrero y que muestra los entresijos de este trabajo, dividido en cuatro actos: 'El artesano', 'Los colores', 'Los Santos Inocentes' y 'Una nueva temporada'.

Responden a las "venas abiertas" del 'licenciado' en su trayectoria. "Del amor y la euforia al abandono y la desesperación, de ahí a la entrega total y a la perdición y, desde lo más profundo del pozo de los dolores a la muerte y la redención". A partir del 12 de este inmediato enero, el Licenciado Cantinas encadenará once fechas de recitales por España, entre las que no figura el País Vasco.

El licenciado y Héroes

Al parecer, no le ha hecho mucha gracia a Enrique que su 'Licenciado Cantinas' coincida estos días con el DC y DVD directo de Héroes del Silencio 'Live in Germany', editado por Emi y en cuya promoción no ha querido participar para no hacerse competencia a si mismo. Grabado en Alemania durante la gira de 'El espíritu del vino' (1993), el lanzamiento abonaría el terreno para un posible retorno de la banda.

De hecho, parece que los otros tres miembros del popular grupo maño han empezado a ensayar por su cuenta de cara a un posible disco con material original que justificaría una nueva gira que diera continuidad al masivo pero escueto tour de diez conciertos con el que en 2007 superaron de largo todas las previsiones más optimistas.

"El grupo tiene aun terreno por recorrer, si nos juntamos pasará algo, seguro", ha dicho el guitarrista Juan Valdivia. Por su parte, el renuente Enrique Bunbury no parece estar loco por esa música, pero ha dejado una cierta puerta entreabierta: "Uno nunca sabe qué es lo que puede ocurrir en el futuro" declaró el aragonés a una radio colombiana.

Mutando en licenciado cantinero, Enrique Bunbury deja aflorar su alma latina en este disco de versiones nada triviales de canciones tabernarias panamericanas Sobre unos arreglos clásicos y con profusión instrumental y rítmica (corridos, salsa brava, bolero, milonga, tango, tex mex...) el vaquero cósmico dramatiza y divulga con aplomo un repertorio racial, con aportaciones de Flaco Jiménez, David Hidalgo (Los Lobos) o el veterano especialista bluesman en armónica, Charlie Musselwhite.

Fuente: Diario Vasco (España)

19 diciembre 2011

BUNBURY RECIBE DISCO DE ORO

La nueva placa del zaragozano titulada 'Licenciado Cantinas', ha sido condecorada por su alto número de ventas.

La lealtad mostrada por los fieles seguidores del autor español Enrique Bunbury, se ve reflejada una vez más en cifras, ya que su más reciente producción 'Licenciado Cantinas' lo llevó a recibir Disco de Oro a unas horas de su lanzamiento oficial.

"Estoy honrado por este premio, es un gran logro y me siento afortunado de poder compartirlo con todos ustedes, quienes hacen que todos los días valga la pena trabajar", señaló Bunbury este jueves.?"Licenciado Cantinas muestra dos facetas mías, por un lado, la que todos conocen como intérprete y la otra, como productor, en la que pretendo buscar sonidos que tiendan un puente entre el rock y la música tradicional latinoamericana", agregó.

El ex líder de Héroes del Silencio aprovechó para reiterar su admiración por José Alfredo Jiménez, una de las principales figuras que lo inspiraron durante el proceso creativo de su nuevo álbum.

"Si hubiéramos coincidido, le hubiera pagado una cuenta en el Tenampa".

NIEGA REGRESO DE HÉROES DEL SILENCIO

Con respecto a un reencuentro con la banda que lo llevara al firmamento, Bunbury descartó tajantemente dicha posibilidad, argumentando que Héroes tuvo un principio y un fin; y alterar ese ciclo sería faltar al respecto al legado del grupo.

"Sin embargo, Héroes del Silencio tuvo un principio y un final hace 16 años. Después de eso, hicimos una gira en 2007 que fue, así lo dijimos y lo sentimos, una forma de cerrar la historia de una forma un poco más amable de cómo fue en el 96, que resultó caótica, desastrosa y poco amable", afirmó.

Fuente: Record (México)

17 diciembre 2011

BUNBURY LE CANTA A LATINOAMÉRICA

El español recoge en su nuevo disco, Licenciado Cantinas, las canciones populares que conoció en el continente. También negó el regreso de los míticos Héroes del Silencio.

José Tejedor, Casas Padilla, Ricardo Ray y Atahualpa Yupanqui son algunos de los cantautores elegidos por Bunbury, que admite que son artistas que escuchaban sus padres.

"Creo que estas canciones tienen determinada profundidad que necesita de cierta edad, porque las puedes cantar y conocerlas siendo muy chavo, pero realmente las comprendes en todo su contenido cuando eres más adulto", explicó.

"Ahora considero que la influencia de estos autores en mi forma de componer es tan importante como la de Bob Dylan, John Lennon, Paul McCartney o los Rolling Stones. Este disco es un homenaje a lo aprendido", agregó Bunbury sobre el álbum.

Licenciado Cantinas cuenta con 15 temas, tomados del cancionero popular latinoamericano, que marcaron al español durante sus distintas estancias en la región. Además de escuchar la música local, Bunbury confesó que "entre canción y canción" se tomó "algún tequila".

En noviembre, presentó el primer single, Ódiame, poema de Federico Barreto, que cantaba el arequipeño Rafael Otero López.

El cantante también compartió online el documental Las venas abiertas de Licenciado Cantinas, sobre el detrás de escena en el estudio de grabación. Y ahora está en plena preparación de su gira para el próximo año, que iniciará en España y continuará por Latinoamérica.

Por otro lado, Bunbury fue consultado por la prensa acerca de un posible retorno con el ex grupo Héroes del Silencio. "Creo que el pensar que puede volver a hacerse es faltar un poco a mi palabra, incluso al legado y las canciones de Héroes", aseguró.

Fuente: InfoBae (Argentina)

16 diciembre 2011

ENTREVISTA A HÉROES DEL SILENCIO

Héroes del Silencio vuelven, aunque sin cantante ni material nuevo. Con motivo de la salida del directo Live in Germany, un potente concierto celebrado durante la gira posterior a la publicación de El Espíritu del Vino, nos reciben en Madrid Juan Valdivia y Joaquín Cardiel, en un paréntesis en la promoción del nuevo lanzamiento. Parecen tener ganas de quedarse.

Supongo que no lo recordáis con exactitud, pero escuchándolo ahora, con la distancia del tiempo ¿cómo describiríais este concierto celebrado en Coblenza?

Joaquín: este concierto está incluido en la gira que hicimos tras publicar El Espíritu del Vino, ya veníamos muy rodados de lo que era todo el verano y habíamos hecho muchos conciertos, tanto en Alemania como en España. Yo creo que refleja un momento de la banda muy potente. El concierto además no tiene nuestra producción, sino la de la televisión y refleja lo que es el grupo en estado puro. Tiene mucha cañita y refleja lo que era la banda en ese momento. Es el colofón a esos primeros intentos que hicimos de tocar por Europa, que empezamos muy poco a poco, como hicimos en España, en sitios muy pequeñitos... y por el boca a boca, con el apoyo de parte de la compañía, de algunos promotores... alemanes en especial. Eso fue creciendo y llegó un momento en que se hizo realidad el sueño de poder tocar por aquellos sitios donde tocaban las bandas que nos gustaban de toda la vida. Compartir escenario en los festivales europeos... Llegabas a un sitio en el que por ejemplo tocaba Motörhead y al día siguiente tocabas tú... era algo que nos llenaba de orgullo porque era lo que siempre nos había gustado hacer.

Alguna vez habéis dicho que no tuvisteis mucho apoyo por parte de la compañía cuando salisteis a Europa... ¿Cómo fueron esos inicios por el continente?

Juan: yo creo que sí que hemos tenido apoyo, sobre todo en España. Esto lo quisimos hacer nosotros porque nos lo podíamos permitir: intentar tocar en sitios más pequeños. El primero fue en Winterthur, en Suiza. Cogimos la furgoneta en Zaragoza y nos fuimos allí. No sé cómo había surgido ese concierto, a través de unos amigos...

Joaquín: el manager de Phil (Manzanera).

Juan: ... o el tipo este de Bruselas... Estuvimos haciendo conciertos en bares. Apenas había escenario, casi tocábamos en el suelo, pero la gente lo pasaba bien y en muchos conciertos de repente aparece un promotor, le gusta, ve la reacción del público y dice “pues meteros aquí...” Pero fíjate si había apoyo por parte de la compañía que en la MTV se estaba viendo 'Entre dos tierras' y la MTV se coge en toda Europa... a lo mejor hasta en América con una parabólica buena... Sí que había gente que te conocía. No fue como no ser nadie y ponerte ahí.

Joaquín: para el 93, que es de cuando es este disco, ya se había publicado Senderos (de Traición) en Alemania y había sido disco de oro y en Suiza también. Este disco ya es algo consolidado, la banda ya está consolidada en Alemania, pero los principios fueron de poquito a poco.

Juan: nosotros no íbamos a Alemania, íbamos donde nos llamaran... fuimos también a Italia, Dinamarca, Bélgica, Suiza... y Alemania era otro más. Lo que pasa es que es muy importante y parece que arrastra todo lo que es el centro de Europa.

¿Cómo surgió la idea de sacar este directo en concreto? ¿Ha sido algo que teníais pensado hace tiempo, os lo propuso la compañía...?

Juan: todos los años, gracias a que el grupo no ha muerto, sale algo. Una recopilación, una remasterización de algo anterior... algo sale, y eso es porque el público lo quiere, y eso es de agradecer, porque sin hacer nada, que salgan las cosas, pues es mucho apoyo. De repente un concierto pues sí que es algo nuevo si es fuera de España y en DVD, porque conciertos en directo hay en CD, y hay muchos, pero no en DVD... y además que no nos lo esperábamos, así que al verlo nos trajo muchos recuerdos y cierta nostalgia, que nos dio marcha para apoyarlo y dar una vuelta por ahí promocionando, para ver cómo está la gente con nosotros.

Eso también quería preguntaros: ha ido saliendo material durante todo este tiempo, también en directo, como 'El Ruido y la furia', pero en este os estáis involucrando más...

Juan: hombre, la reacción del público en 2007 fue tan desmesurada y tan calurosa, que casi vamos a firmar discos para poder darle un abrazo a algún fan que nos quiere muchísimo y se lo merece, porque no le hemos dado nada nuevo, pero está muy contento con nosotros. Pues es un poco acercarnos y devolverles lo que nos han dado en la medida que podamos.

La iconografía de este disco recuerda mucho a la de una etapa concreta de Héroes, en la que había muchos símbolos...

Joaquín: llevamos desde marzo planeando este álbum y hemos rescatado al diseñador de 'El espíritu del vino' y de parte de nuestros trabajos, y se pretendía eso... teníamos 'El mar no cesa', con su disco 'En directo', 'Senderos' (de Traición) con su 'Senda 91' y 'Avalancha' con 'Parasiempre'. Parece que faltaba el disco en directo de 'El espíritu del vino'. Hemos tratado de mantener esa simbología y ese aspecto visual en la elaboración del disco.

Juan: hemos buscado las fotos de la época... en el interior del disco están las fotos de cuando éramos pequeños.

¿Os sentís más cómodos con esas imágenes o igual de cómodos con las de, por ejemplo, 2007?... En mi opinión hay una diferencia bastante grande entre ambas iconografías...

Joaquín: es lo que había en ese momento... lo que aparece en el disco es del material que había en esa época: tanto las fotos, como la memorabilia que hay del propio concierto. Todo lo que hay es genuino de entonces. Había que tener un poco de consistencia... tampoco vamos a aparecer con las fotos de ahora... no tendría mucho sentido.

Hablando del tema de “moda”... Enrique hace unos días dijo, ante una posible vuelta de Héroes, que “nunca se sabe”, dejando una puerta medio abierta. Por otro lado, en el especial de Rockzone, publicado hace unos meses, tú Juan no parecías muy dispuesto ya que decías que aún quedaban rencillas, presentes y futuras... en cambio, en la entrevista de El Heraldo, decís que sí que os apetecería, como mínimo, juntaros y ensayar... ¿qué podemos pensar los seguidores de todo esto?

Juan: Joaquín, Pedro y yo tenemos ganas de tocar. Hacía mucho que no nos veíamos, desde 2007, pero eso fue una gira. Ahora hemos tenido una cercanía que nos lleva a intentar hacer algo. Por otra parte, las rencillas no son cosas de las que quiera hablar ahora, pero sí que es verdad que a este grupo le queda todavía un camino por recorrer y descubrir.

¿Ha participado Enrique en el lanzamiento del disco?

Juan: no, su manager ha dicho que como él saca un disco pues que no le interesa que salga uno de Héroes, y nosotros no tenemos que estar esperando a nadie para sacar un disco de Héroes.

Y estas ganas que tenéis de reencontraros, de hacer cosas... ¿las habéis comentado con él?

Joaquín: no, están surgiendo sobre la marcha. Tampoco hay nada concreto... nos estamos juntando ahora, nos acordamos de lo que fue y queremos poner ideas en común y ver cómo sale, pero ya te digo, no hay una dirección en concreto por dónde tirar, sino que empezaremos a ensayar y a ver lo que pasa.

¿Se lo plantearíais a Enrique?

Juan: se va a enterar.

Joaquín: hombre, estaría fantástico que pudiéramos estar los cuatro, veremos lo que pasa. De momento, lo que vamos a hacer es estar los tres que estamos en Zaragoza, y si físicamente nos podemos reunir, lo vamos a hacer.

¿Os habéis planteado hacer algo con otra voz?

Joaquín: en función de lo que pase, habrá que ver cómo se reacciona, claro.

Juan: no está descartado...

Joaquín: hablar antes de nada, si no nos hemos puesto en común y no hemos tocado, es un poco prematuro ver cómo van a ser las cosas, pero la idea es que sí, que nos apetece hacer algo. Si estamos los 3 y no hay una conjunción para estar los 4, pues algo habrá que hacer, lógicamente.

Cambiando de tema... ¿Qué balance hacéis de la gira de 2007?

Juan: acojonante... llenar cinco o seis estadios, tener un reconocimiento que no habíamos tenido nunca, un impulso y ganas de pensar que sí, que deberíamos hacer algo y que nos anima... saber que hay mucha receptividad hacia nosotros. Tenemos la puerta abierta y eso, quieras o no, nos empuja a cruzarla.

¿Os ha animado más este disco que la gira?

Juan: no, la gira más... esto es importante porque tanto decíamos “que hemos triunfado en Alemania, que sí, que sí...” pues así se ve un poco.

Joaquín: también es importante porque nos ha puesto de nuevo en común a trabajar y se ha encendido otra vez la chispa de querer hacer cosas nuevas.

¿Este disco sale también en el mercado europeo?

Joaquín: sí, se publicó el martes (22 de noviembre) simultáneamente en Austria, Alemania, Suiza y España y para principio del año que viene se publicará en Latinoamérica.

En mi opinión, hay una diferencia importante entre lo que se escuchó en 2007 y lo que se escucha aquí, que es algo con un poco más de dureza... ¿lo que fue 2007 es lo que podía haber sido Héroes del Silencio a partir del 96?

Juan: no... A partir del 96... Vamos a soñar, a imaginar: yo creo que hubiéramos ido afianzándonos como un grupo de rock y habríamos ganado prestigio, haber parecido que éramos un grupo de verdad, de los que duran mucho... lamentablemente no fue así, no hubo más discos. En 2007 pienso que tocamos bastante bien en los conciertos las canciones que teníamos... incluso algunas las mejoramos.

Joaquín: el concierto de Live in Germany está metido en una gira en la cual no sé qué número de conciertos sería, pero estuvimos todo el verano tocando día sí, día también, y en circuitos de rock y con un ambiente muy cálido... y claro, eso se refleja. También éramos más jóvenes...

Juan: tocábamos lo que había, lo que teníamos, pero en 2007 tratábamos de tocar lo que sabíamos que a la gente le había gustado. Por ejemplo, a veces uno me había dicho, durante muchos años, “mi favorita es la Sirena Varada”; sé quién me lo ha dicho, un tío especial que siempre está loco con esa. Otro que te dice “pues mi favorita es esa”... eso se te va quedando y cuando vas a preparar un concierto pues dices “¿cuáles les gusta? Esta, esta y esta...” y así fue. En 2007 hay una recopilación de lo que la gente quiere oír.

Como os hemos comentado, Manerasdevivir.com es una página dedica al rock estatal. Tradicionalmente, Héroes del Silencio habéis estado relacionados con otros medios más generalistas, menos centrados en el rock... ¿cuál ha sido vuestra relación con los medios más centrados en el rock?

(Joaquín señala un ejemplar de Heavy Rock que tiene sobre la mesa y sonríe)

Sí, ahora sí, pero anteriormente, cuando estabais en activo...

Juan: el primer disco de Héroes fue pop, entonces el público de rock dijo “nada, nada, esto no...” El segundo fue un poco más rock y dijeron “ah, bueno...” el tercero dijeron ya “ah sí, esto está de puta madre” y el cuarto ya su favorito. Fuimos ganándolo poco a poco.

A veces he tenido la impresión de que se os criticaba un poco por no parecer demasiado duros, demasiado rock... no sé si vosotros percibíais esto.

Joaquín: bueno, originalmente, el grupo, cuando grabó “El mar no cesa”, fue con unos medios limitados, con una inexperiencia y con muchas ganas y el directo de ese disco trataba de reflejar el sonido real de la banda. Digamos que fuimos intentando alcanzar ese sonido que sabíamos que teníamos y el potencial que teníamos en cuanto a rock y como dice Juan fue una progresión, poco a poco...

¿O sea que no sentís que haya habido un trato diferencial por parte de algunos medios?

Juan: sí, pero tienen derecho a decir lo que opinan. Además es que la mayoría acierta: al principio no éramos rock, o no tanto como los grupos que ahí se promocionan, y al final pues bastante más... y cada cosa en su sitio.

Fuente: Maneras de Vivir