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05 marzo 2012

DE CANTINAS Y DESAMORES

En su quinta visita a Córdoba (cuarta como solista) el ex cantante de Héroes Del Silencio reafirmó y renovó el idilio con sus incondicionales. Buena cantidad de público en el Orfeo, que vibró bajo el influjo del Licenciado Cantinas.


Fuente: Bitácora de Vuelo (Argentina)

ENRIQUE BUNBURY, EL DUEÑO DE LA NOCHE

Enrique Bunbury ofreció un show inspirado en la presentación de "Licenciado cantinas", su disco más latinoamericano. Fue en el Orfeo, ante 2.500 personas.


Fuente: La Voz (Argentina)

03 marzo 2012

CÓRDOBA (02.03.2012)

Estadio Orfeo Superdomo, Córdoba, Argentina, 02.03.2012

EL MAR, EL CIELO Y TÚ
LLÉVAME
EL TIEMPO DE LAS CEREZAS
EL SOLITARIO
LA SEÑORITA HERMAFRODITA
EL EXTRANJERO
ÓDIAME
LOS HABITANTES
BIG-BANG
NO ME LLAMES CARIÑO
ÁNIMAS, QUE NO AMANEZCA
SÁCAME DE AQUÍ
QUE TENGAS SUERTECITA
EL DÍA DE MI SUERTE
DE TODO EL MUNDO

EL HOMBRE DELGADO...
EL CIELO ESTÁ DENTRO DE MI
BUJÍAS PARA EL DOLOR
INFINITO
COSAS OLVIDADAS
...Y AL FINAL

28 febrero 2012

BUNBURY VISITARÁ CÓRDOBA

Enrique Bunbury vuelve a Argentina para presentar en vivo su nuevo trabajo discográfico, "Licenciado Cantinas", además de un recorrido por su vasto cancionero. Integrado por 15 canciones, "Licenciado Cantinas" es una colección de versiones de temas panamericanos. En palabras de Andrés Calamaro es una "…colección brillante de 'versiones', un repertorio exquisito y nada habitual, una producción atractiva a cargo del propio Enrique con arreglos 'gourmet' de 'Los Santos Inocentes', que bordan texturas clásicas -pero originales- para una colección de joyas encontradas del repertorio panamericano que conviven bajo el preciosismo de los arreglos y la interpretación vocal de Bunbury, en su mejor momento personal y artístico, cantando mejor que nunca una colección profunda de canciones." "Ódiame" (canción original de Federico Barreto y Rafael Otero López), calificado por Calamaro como "el equilibrio entre la tradición del rock-sound y los géneros centro y sudamericanos", fue elegido primer sencillo adelanto. Su versión en video dirigida por Alexis Morante, funciona a la vez como tráiler del cortometraje Licenciado Cantinas The Movie, protagonizado por Bunbury y a estrenado la pasada navidad. "Ódiame" rota en las radios y canales de televisión española desde su estreno el 10 de noviembre. "Licenciado Cantinas", editado por S-Music en Argentina , cuenta además con: "El mar, el cielo y tú" (de Agustín Lara), "Llévame" (de Louie Ortega), "Mi sueño prohibido" (de Elíades Ochoa), "Pa' llegar a tu lado" (de Lhasa de Sela), "Chacarera de un triste" (de Los Hermanos Simón), "Vida" (de Casas Padilla), "Licenciado" (de Ricardo Ray & Bobby Cruz), "El solitario" (de Alfredo Gutiérrez), "Ánimas, que no amanezca" (de Guadalupe Ramos), "Que me lleve la tristeza" (de Marcial Alejandro), "El día de mi suerte" (de Willie Colon y Héctor Lavoe), "Cosas olvidadas" (de Antonio Rodio y José María Contursi), "La tumba será el final" (de Francisco Vidal) y "El cielo está dentro de mi" (de Atahualpa Yupanqui). Fue grabado junto a la banda Los Santos Inocentes y gran cantidad de colaboraciones. "…un disco que triunfa por el buen uso de una paradoja: la de quedarse quieto para no dejar de moverse". (Diego Mancusi, Rolling Stone Argentina Diciembre 2011).

El 2 de marzo Enrique Bunbury vuelve a Córdoba con nuevo disco.

Fuente: Después de Hora (Argentina)

07 enero 2012

POR LOS BARES DE LATINOAMÉRICA

El artista o “artesano” español acaba de editar su álbum Licenciado Cantinas en el que versiona y homenajea a la canción latinoamericana “desde la visión de un músico de rock fronterizo”.

A más de una década de comenzar su carrera solista –luego de formar parte de los Héroes del Silencio, una de las bandas más exitosas del rock español–, Enrique Bunbury se encuentra, a sus 44 años, en una nueva etapa de su vida: fue padre por primera vez en febrero pasado, y tiene nuevo disco bajo el brazo: Licenciado Cantinas, un proyecto que venía ideando desde hace varios años y que, según cuenta, es la apertura de un nuevo capítulo de su carrera.

Del otro lado de la línea telefónica, a Bunbury se lo escucha maduro, consciente, comprometido y, sobre todo, muy positivo al hablar de su obra.

“Estoy muy contento por el disco, lo hemos hecho con mucha dedicación. Espero que la gente sepa apreciarlo, y que lo disfrute de la misma manera que nosotros al hacerlo”, arremete de entrada.

En Licenciado Cantinas, que salió a la venta en distintos formatos (ver recuadro) hace una semana, Bunbury versiona (y al mismo tiempo homenajea) canciones del género latinoamericano, con un sonido eléctrico y una impronta rockera pero cuidadosa de la esencia que hizo que esas composiciones formen parte del corazón de un continente.

El disco encierra una idea conceptual, una historia protagonizada por el personaje del título (el licenciado Cantinas) y la mayoría de las canciones que lo integran, Bunbury las aprendió en las cantinas y bares de toda América Latina.

En la lista figuran “Chacarera de un triste”, de los hermanos Simón, el tango “Cosas olvidadas”, “Pa’ llegar a tu lado”, de la estadounidense de ascendencia mexicana Lhasa de Sela, “El mar, el cielo y tú”, del mexicano Agustín Lara y “El cielo está dentro de mí”, de Atahualpa Yupanqui, entre otras. “Ódiame”, un vals peruano popularizado por el ecuatoriano Julio Jaramillo, es el primer sencillo del álbum.

Bunbury define el material: “Me gustaría pensar que lo que hemos hecho es buscar el lado oscuro de la música latinoamericana, desde la visión de un músico de rock fronterizo. En definitiva, lo que estamos haciendo es canción popular electrificada. En el disco hay tubas, acordeones, percusión africana… hay música argentina: tango, chacarera, y hay música andina: cumbia, sonoridades centroamericanas y caribeñas... Una mirada nueva y sin prejuicios a la música latinoamericana”.

–¿Como surgió la idea de que el disco sea una historia conceptual?
–Al momento de encarar los temas que había seleccionado, el proyecto me parecía inabarcable: tenía más de 60 canciones, de diferentes países y de géneros muy variados. Así que me pregunté como podía hacer de todo eso un disco homogéneo, en el que se pueda pasar de un tema a otro sin que resulte inconexo, y pensé que si los textos de las canciones me ayudaban a contar una historia, de alguna manera esa misma historia iba a ayudarme a hacer la selección. Finalmente, a partir de eso empecé a hilar todas estas temáticas, que son las basicas del cancionero popular latinoamericano: el amor, el abandono, la perdición, la redención, la muerte... Si el personaje pasaba por todos esos estados de ánimo, de alguna forma podia reagrupar las canciones y seleccionarlas dependiendo de cómo me contaban ese fragmento de la historia. Así es como me encontré con el personaje, con la historia y con las 15 canciones que terminaron formando parte del disco.

–¿Como definirias al personaje del Licenciado Cantinas?
–Yo creo que todos tenemos algo de él, ya que en un momento de desesperación, encuentra en el alcohol y la cantina la solución a todos sus problemas, hundiéndose y cayendo en la decadencia absoluta. Lo bueno de la historia es que no tiene el típico final fatídico, sino que termina con una redención. A través de las cantinas, el licenciado descubre lo peor de sí mismo, pero tambien descubre su verdadero ser. Entonces, hay una especie de conclusión en el álbum narrada en la última canción, “el cielo esta dentro de mí”, de Atahualpa Yupanqui.

–¿Recordás alguna historia a lo largo de todas las cantinas que has visitado que te remitan a las sensaciones del personaje?
–Cualquiera que haya visitado las cantinas latinoamericanas de las zonas más profundas y depresivas del continente encontrará mil historias. Conozco de primera mano historias de luchadores a altas horas de la mañana, súper borrachos, contándome sus problemas de amor y de desesperación.

–¿Qué cantinas del mundo recordás como la más inspiradora?
–Una de las que más me apasiona está en Tijuana, México. Se llama “La Estrella”, y es fantástica para bailar cumbia.

–¿Como nació tu acercamiento a géneros de la canción tan diversos?
–Cada vez que voy de gira a un país, siempre me hago con la mayor cantidad de discos de música tradicional que pueda. A través de amigos que me recomiendan, fui escuchando de todo: por ejemplo, desde el tango hasta la chacarera. Desde Mercedes Sosa hasta Soledad.

–En algún momento dijiste que para tu música Roberto Goyeneche es casi tan importante como Elvis. ¿Sigue siendo así?
–Bueno, yo lo compararía mas con Dylan, en cuanto a la forma de cantar. Me parece que ambos tienen un fraseo muy complicado y de repente, si no se escucha con atencion, sobre todo a Goyeneche, parece casi recitado. Lo mismo con Dylan. Sin embargo, el ritmo con el que introducen las sílabas es muy parecido. Son cantantes con una dicción y una rítmica muy apasionante. Cualquiera que quiera dedicarse a cantar en castellano debería escuchar con atención al Polaco.

– ¿Cómo fue que decidiste grabar en el estudio Sonic Ranch, en Texas?
–Estaba haciendo una gira por EEUU, y cuando tocamos en El Paso (Texas) me hablaron del estudio, que está muy cerca del lugar. Fuimos a visitarlo y me encantó, así que lo reservé para pasar unos meses ahí luego de la gira, y grabar mi próximo álbum. En aquel momento no sabía qué disco iba a grabar, porque estaba manejando dos proyectos: Licenciado Cantinas y mi nuevo álbum de canciones propias, que está avanzado, pero que decidí dejarlo de lado por el momento. Así que no elegí Sonic Ranch por el hecho de grabar Licenciado Cantinas. Pero cuando llegué al estudio, de alguna manera el lugar se convirtió en una metáfora de lo que yo quería grabar, porque está en un rancho que atraviesa el Río Grande: de un lado está México y empieza Latinoamerica, y del otro lado empieza EEUU, donde nacieron el rock y el blues. Es una especie de puente entre ambos, así que fue idoneo para grabar un disco como este, que pretende hermanar.

- Licenciado Cantinas es, de alguna manera, el comienzo de una nueva etapa en tu carrera. ¿Cuáles son tus deseos para el futuro?
–Las canciones que estoy escribiendo y cómo las estoy planteando tienen mucho que ver con todo este aprendizaje rítmico y percutivo que está en el disco. Creo que la percusión va a ser un elemento fundamental en mis próximos álbumes y la ubicación geográfica de mi música va a ser algo sustancial. Además, quiero que mis letras reflejen compromiso social.

- ¿En qué ha cambiado tu visión del mundo desde que nació tu hija Asia?
–Tener un hijo es algo que cambia a todo ser humano. Uno puede hacerse el loco, el temerario, el kamikaze o lo que sea, pero cuando de repente tiene que pensar en la educación de sus hijos, uno piensa en dejarle valores morales y éticos que sean duraderos y que tengan validez a lo largo de toda su vida. De alguna manera, eso hace que uno se plantee su filosofía vital.

- En “Las venas abiertas del Licenciado Cantinas”, el documental del disco, en un momento decís: “Lo que me llevó a hacer música en un principio fue un sentimiento de invalidez para con el mundo real’. ¿Qué cosas crees que te llevarían hoy en día a sentir esa invalidez para con el mundo?
–Bueno, yo soy bastante inútil para las cosas cotidianas de la vida real. De todas formas, la sociedad en la que vivimos nos lo ha puesto tan difícil que no soy un caso único: la gente siente esta incomodidad ante la burocracia a la que se tiene que enfrentar para, simplemente, llegar a fin de mes. Creo que hoy en día enfrentarme al acto creativo sigue teniendo que ver de alguna forma con esta invalidez para el mundo real, pero también, por otro lado, creo que estamos viviendo en tiempos convulsos, en los que cada uno debe aportar lo que sepa, de la mejor manera que pueda. En una ocasión tuve la oportunidad de hablar con (Alejandro) Jodorowsky, y me comentó que sólo le interesaba el arte que fuera de alguna forma curativo, que todo lo demás era onanismo o narcisismo. De alguna forma, creo que todo lo que yo haga tiene que tener ese carácter de aportar, intentar sanar o ayudar a alguien. Estoy esperando hacer música positiva para la gente. Por eso, más que un artista, me considero un artesano: creo que las artesanías siempre tienen una función, y trato de que mi música sea funcional y sirva para la gente, o por lo menos para llenar un poco su corazón.


LA PELI DEL LICENCIADO

Además del CD licenciado Cantinas también salió a la venta en digipack y doble vinilo. Pero eso no es todo, la historia del Licenciado tendrá un fuerte soporte audiovisual, en algunos puntos similar a Fuerza natural, de Gustavo Cerati. El clip de “Ódiame”, realizado por Alexis Morante, es también el trailer de Licenciado Cantinas. The Movie, próxima a salir en febrero de 2012. Enrique explica: “Le dije a Alexis que cuando nos plantéaramos el clip, nos plantéaramos también un proyecto más ambicioso. Los clips ya no se preparan para un canal de videos, sino que hay que aprovechar las posibilidades que nos da internet, y así podemos utilizar la duración que queramos y contar la historia como queramos. Vamos a elegir partes del recorrido del personaje y contar la historia en al menos media hora. La idea es ampliar el espectro creativo que uno tiene cuando graba un disco. No sólo limitarse al audio, sino también tener en cuenta la parte de la imagen.”


ELEGIDOS ESPECIALMENTE PARA LA OCASIÓN

Además del acompañamiento de su banda, Los Santos Inocentes, el álbum contó con la colaboración de músicos muy diversos en su origen pero similares a nivel talento y reputación. Cuenta Bunbury: “Mi mánager me sugirió que sería bueno hacer un dueto con algun invitado para el disco. Y le dije que la verdad no veía esa posibilidad, me hubiera parecido forzado meter a alguien en un proyecto en el que las canciones no son mías y es importante que le dé personalidad a los temas. Así que le dije que me gustaría invitar músicos de gran talento que pudieran aportar su instrumento, y me pidió que hiciera una lista. Puse justamente a los cuatro músicos que participan en el disco: Charlie Musslewhite, que creo es el mejor armoniquista vivo de blues, Dave Hidalgo, el guitarrista de Los Lobos, un grupo del cual soy fanático y que respeto increíblemente, Eliades Ochoa, el mas atrevido de Buena Vista Socia Club, el músico que quiere mezclar a Cuba con otros géneros, y hoy en día está haciendo discos con músicos africanos, y finamente el “Flaco” Jimenez, que es un antecesor de todos los que queremos mezclar el rock con la música tradicional latinoamericana: él lo hizo antes que todos, y es un gran acordeonista de la música tex-mex. Al momento de contactarlos, les hice una carta a cada uno explicándoles que era lo que quería hacer y por qué pensaba que su aporte era imprescindible, y para mi sorpresa, todos accedieron a participar.”

Fuente: Tiempo Argentino (Argentina)

ENRIQUE BUNBURY, CANCIONES DEL NUEVO MUNDO

Está vestido de rockero Enrique Bunbury. El sol del DF no le sienta bien a su negro riguroso. Sin embargo, invita a salir de la suite y charlar al aire libre, al resguardo de una sombrilla. Hace dos años que el ex cantante de Héroes del Silencio vive en Los Ángeles y se acercó hasta la capital mexicana para hablar de su nuevo álbum, Licenciado Cantinas, una selección de canciones de América latina a las que él le pone la voz y el cuerpo. Como recién en marzo vendrá a estos pagos para presentarlo en directo -el 2, en el Orfeo de Córdoba y, el 3, en el estadio de Ferro-, fuimos a su encuentro al DF mexicano, ciudad cercana a Los Ángeles, su nuevo lugar en el mundo.

-¿Qué te llevó a radicarte en Los Ángeles?
-Siempre he tenido una vida nómada. En un momento dado, pensé que había terminado un ciclo, en el que había estado viviendo en el puerto Santa María, en el sur de España. Quería buscar un nuevo contexto también para escribir canciones y creo que al final lo echamos a cara o cruz entre Nueva York y Los Ángeles. Ahora estoy muy contento, me gusta la ciudad, he aprendido a querer a ese monstruo complicado de querer.

-En Licenciado Cantinas, implícitamente, está planteada la diferencia entre el viajero y el turista. El que entra en las historias del lugar o el que sólo visita sitios históricos y saca fotos.
-Es un concepto importante sobre el que toda reflexión es poca. No sé si en el mundo en el que vivimos hoy es posible el viajero. Creo que hay gente, entre la que me quiero incluir, que intenta viajar de otra forma. Hay varias características que te ayudarían a ser viajero en vez de turista y una de las más importantes es no tener billete de vuelta, pero ahora las agencias te lo ponen difícil. Otra cosa que estos tiempos impiden mucho es la sorpresa. Lo que hacemos casi todos es planificar excesivamente nuestros viajes. Te metes en Internet; ¿Dónde voy a ir? A México DF; ¿Dónde voy a estar? En la Colonia Polanco; ¿Qué restaurantes italianos hay en el área? Demasiado armado, y la capacidad de sorpresa siempre es buena. Hay que dejarse llevar por lo que te pueda ocurrir, lo que te pueda mostrar la gente que te cruzas en el camino.

-Todos te conocen cuando estás sobre el escenario, no así en las cantinas, donde volvés a ser un poco anónimo.
-Cuando terminaban los conciertos en mis giras por América latina, siempre me proponían, en México, en la Argentina, en Perú, llevarme a un sitio: "Ya verás, ponen rock, te va a encantar, te vamos a hacer un reservado". Y yo les decía que no me apetecía mucho. Ya tengo muchos discos de rock, he escuchado mucho rock, me gusta, pero también quisiera aprender de lo que ustedes tienen que no existe en ningún otro lugar. Y así es como terminaba siempre en una cantina. Luego descubría que allí nadie me conocía, con lo cual volvía a tener algo que aprecio enormemente: el anonimato. Para componer canciones, tú debes ser el observador y no el observado. Cuando tenemos algo de éxito, los músicos de repente dejamos de tener esa visión limpia del observador, pero yo me resisto enormemente.

-El burgués que se lleva adentro atenta contra el compositor.
-La vida nos pasa por encima, pero hay que mantener cierta lejanía con el burgués y con la hipoteca para intentar llegar al alma de las canciones. Pienso que hay que buscar más profundamente y es un peligro que debemos evitar.

-Te llevó diez años encarar este disco. ¿Costó tomar la decisión de hacerlo?
-Siempre se anteponía un puñado de canciones nuevas. Quise esperar a que mi carrera solista tuviera cimientos sólidos. Durante mucho tiempo, yo tuve que luchar contra una visión estereotipada de mi persona como músico. Claro, yo vengo de un grupo muy concreto, que tuvo mucho éxito que se llamaba Héroes del Silencio y muchos fans siempre esperaban encontrar en mis discos lo que había en los de Héroes. Durante un tiempo, me dediqué a decepcionarles. Creo que al día de hoy ya está más claro cuál es mi territorio como solista.

-Despistaste bastante bien a todos. Discos solista, colaboraciones, distintos sonidos y géneros...
-La verdad es que soy un poco enrevesado a la hora de seguir mi carrera. Hice colaboraciones, monté un grupo que se llamó Bushido, volví con Héroes para hacer diez conciertos y cerrar una etapa que, en su época, no se había cerrado bien; hice discos con música electrónica, discos más mediterráneos, discos más latinos...

-En 2007, 30.000 personas vieron a Héroes del Silencio en Buenos Aires. ¿Esperabas tanta gente?
-Fue una sorpresa bastante curiosa, porque no es obligatorio que un grupo ya disuelto se engrandezca con el tiempo. Yo no recuerdo dónde tocamos con Héroes la última vez que giramos, creo que en Buenos Aires fue en Obras, pero antes de eso tocábamos en clubes como Prix D'Ami. Creo que en los 15 años que separaron el fin de la banda de la gira de 2007 pasó una generación entera que redescubrió al grupo.

-¿Imaginás otra vuelta?
-No, no. Hablo de si se puede seguir creciendo o si ya se cumplió el ciclo. ¿Por qué Led Zeppelin se engrandeció con el tiempo y Humble Pie no? Porque no pasaría nada si mañana se junta Humble Pie; en cambio, sabemos qué pasaría si se reúne Zeppelin.

-¿Cómo encaraste la tarea de recolectar un puñado de canciones de América latina?
-Lo que hice fue inventarme una historia que contar con los textos de las canciones. Inventé un protagonista al que le ocurrían una serie de cosas y ahí, de alguna forma, puse todas las temáticas: las canciones de amor, las de abandono, las de perdición y ensalzamiento de la cantina, las de alcohol y mujeres, y las canciones de redención y muerte. Luego quise respetar la idea del recorrido panamericano, que no hubiera un peso mayor de la Argentina sobre México, Chile, Perú o Colombia, sino una visión amplia.

-La mirada del disco es rockera, no latina, y lo definiste como un disco de percusión. ¿Cierto?
-He querido que no se desequilibrara la balanza. Yo soy un músico de rock, simplemente que mira a esas músicas con respeto y con pasión y que quiere rendirles un tributo. Le he dado mucha importancia a la percusión porque en muchos de esos ritmos es clave. Por otro lado, he pensado qué interesante puede ser con todos esos ritmos añadirle electricidad, esa pasión que siento por un tipo de rock muy concreto que es de raíz, más cercano al blues, al rhythm & blues, a Nueva Orleans, al gospel.

-Los invitados son clave en el disco.
-Mandé un listado con las cuatro personas que quería y obtuvimos a las cuatro; fue un milagro. Dave Hidalgo [Los Lobos] nos ha abierto el terreno a todos los que hemos querido en algún momento mezclar la latinidad con el rock de raíz. Es un instrumentista tan virtuoso y yo soy un apasionado de sus discos. Flaco Jiménez es el acordeonista del tex-mex y tocó con los Rolling Stones, con Bob Dylan, con Dr. John. Charlie Musselwhite es un armoniquista de blues, quizás el mejor de los vivos. Siempre estuvo abierto a colaborar con músicos cubanos y gente de la música latina. Y Elíades Ochoa, a quien todos conocen por Buena Vista es el músico más abierto de Cuba; ahora está haciendo un disco con músicos de Mali. En lugar de cantantes para hacer duetos, que es lo que más se hace hoy en día, pensé en músicos que tuvieran un pie en cada lugar.

-Y el álbum lo cierra una canción de Atahualpa Yupanqui.
-Es la canción más importante del disco. Con esa canción estoy estableciendo un puente entre este disco y mi próximo álbum de canciones propias. Para mí Yupanqui es el Leonard Cohen de la música latina. Es un personaje que va más allá de lo musical para llegar al terreno poético y espiritual. Me parecía muy importante cerrar el álbum con esta canción, porque después de todas las desgracias por las que atraviesa el Licenciado Cantinas quería terminar con algo reflexivo y filosófico, y ésta es la canción perfecta para ello.

SUS HEROES
BOB DYLAN
Admirador de Dylan, Enrique Bunbury acudió a cada uno de los shows de la gira española que el cantante emprendió hace unos años. "Fueron cinco, seis shows; Nacho Vegas estuvo en tres de ellos, pero yo completé la gira y escribí un diario de viaje."

YOUNG, COHEN, BOWIE, WAITS...
"En la grabación de Hellville De Luxe, en la mezcla, puse una foto de Tom Waits, una de David Bowie, una de Leonard Cohen, una de Bob Dylan, una de Neil Young y una de Mark Lanegan. Le dije al ingeniero de grabación: cuando tengas una duda piensa en qué harían ellos y respétales."

ANDRES CALAMARO
"A Andrés lo considero un maestro, un músico inabarcable. Piensa en la época de El salmón y Honestidad brutal, tan exageradamente fructífera. Sólo con esos dos discos pisó todos los terrenos que puede pisar un músico que haga canciones en nuestro idioma."

LICENCIADO CANTINAS: EL DISCO
En sus giras por América, Bunbury encontró refugio en las cantinas y, sin abandonar su estirpe rockera, encontró allí canciones entrañables para interpretar hasta la última consecuencia. El Licenciado vive, sufre y se exorciza con músicas que van del Caribe a nuestras pampas, con "El mar, el cielo y tú", de Lara; "El día de mi suerte", de Colón-Lavoe, y "El cielo está dentro de mí", de Yupanqui-Del Cerro.

Fuente: La Nación (Argentina)

22 diciembre 2011

BUNBURY EN ARGENTINA

Enrique Bunbury vuelve a Argentina para presentar en vivo su nuevo trabajo discográfico, Licenciado Cantinas, además de un recorrido por su vasto cancionero. El nuevo álbum se encuentra en las bateas de todo el país y desde mañana pueden adquirirse las entradas para los dos shows: viernes 2 de marzo en el estadio Orfeo de Córdoba y sábado 3 de marzo en el Estadio Ferrocarril Oeste de Buenos Aires.

Integrado por 15 canciones, Licenciado Cantinas es una colección de versiones de temas panamericanos.

En palabras de Andrés Calamaro -en una personalísima crítica canción a canción que publicó Rolling Stone España- el álbum es una “…colección brillante de ‘versiones’, un repertorio exquisito y nada habitual, una producción atractiva a cargo del propio Enrique con arreglos ‘gourmet’ de ‘Los Santos Inocentes’, que bordan texturas clásicas -pero originales- para una colección de joyas encontradas del repertorio panamericano que conviven bajo el preciosismo de los arreglos y la interpretación vocal de Bunbury, en su mejor momento personal y artístico, cantando mejor que nunca una colección profunda de canciones.”

Ódiame (canción original de Federico Barreto y Rafael Otero López), calificado por Calamaro como “el equilibrio entre la tradición del rock-sound y los géneros centro y sudamericanos”, fue elegido primer sencillo adelanto. Su versión en video dirigida por Alexis Morante, funciona a la vez como tráiler del cortometraje Licenciado Cantinas The Movie, protagonizado por Bunbury y a estrenarse esta navidad. Ódiame rota en las radios y canales de televisión española desde su estreno el 10 de noviembre.

Licenciado Cantinas, editado por S-Music Records en Argentina , cuenta además con: El mar, el cielo y tú (de Agustín Lara), Llévame (de Louie Ortega), Mi sueño prohibido (de Eliades Ochoa), Pa' llegar a tu lado (de Lhasa de Sela), Chacarera de un triste (de Los Hermanos Simón), Vida (de Casas Padilla), Licenciado (de Ricardo Ray & Bobby Cruz), El solitario (de Alfredo Gutiérrez), Ánimas, que no amanezca (de Guadalupe Ramos), Que me lleve la tristeza (de Marcial Alejandro), El día de mi suerte (de Willie Colon y Héctor Lavoe), Cosas olvidadas (de Antonio Rodio y José María Contursi), La tumba será el final (de Francisco Vidal) y El cielo está dentro de mi (de Atahualpa Yupanqui). Fue grabado junto a la banda Los Santos Inocentes y gran cantidad de colaboraciones.

Enrique Bunbury en Argentina
Viernes 2 de marzo a las 21. Estadio Orfeo Superdomo -Av. Cardeñosa 3450, Alto Verde, Córdoba – Entradas desde $ 150 a través de www.orfeosuperdomo.com o puntos deventa: Tiendas Vesta (Dinosaurio Mall de Alto Verde y Dinosaurio Express de San Vicente).
Sábado 3 de marzo a las 21. Estadio Ferrocarril Oeste -Av. Avellaneda 1420, CABA-. Entradas desde $ 200 a través de TuEntrada.com, llamando al 5533-5533 o en puntos de venta: Hard Rock Café y Teatro Astros.

Fuente: Gente BA (Argentina)

15 diciembre 2011

BUNBURY SE PRESENTARÁ EN FERRO

El 3 de marzo el ex Héroes del Silencio presentará en Buenos Aires Licenciado Cantinas, su nuevo disco.

DÍGAME LICENCIADO. Bunbury presenta su nuevo disco en Buenos Aires y Córdoba.

El ex Héroes del Silencio tocará el 2 de marzo en el Orfeo Superdomo de Córdoba y el 3 en el Estadio Ferrocarril Oeste de la Ciudad de Buenos Aires.

Hace unas semanas Bunbury estrenó el video de "Ódiame", el primer corte del disco. Es también el trailer que anticipa el estreno navideño del cortometraje Licenciado Cantinas, The Movie.

Fuente: TN (Argentina)