La verdad que la presentación de Enrique Bunbury en el teatro Broadway de Rosario fue de gran valía, y realmente me gustó poder ver en vivo a este personaje, realmente uno de los últimos héroes del rock en español, la verdad que su calidez y carisma fueron una grata sorpresa para mí.
NUEVA WEB UNA CITA EN FLAMINGOS
28 junio 2012
BUNBURY, EL ÚLTIMO HÉROE DEL ROCK EN ESPAÑOL
La verdad que la presentación de Enrique Bunbury en el teatro Broadway de Rosario fue de gran valía, y realmente me gustó poder ver en vivo a este personaje, realmente uno de los últimos héroes del rock en español, la verdad que su calidez y carisma fueron una grata sorpresa para mí.
27 junio 2012
ARGENTINA (26.06.12)
LLÉVAME
EL SOLITARIO
DE MAYOR
LA SEÑORITA HERMAFRODITA
EL EXTRANJERO
ÓDIAME
UNA CANCIÓN TRISTE
NO ME LLAMES CARIÑO
ÁNIMAS QUE NO AMANEZCA
LOS HABITANTES
SÁCAME DE AQUÍ
QUE TENGAS SUERTECITA
EL DÍA DE MI SUERTE
DE TODO EL MUNDO
SÍ
EL HOMBRE DELGADO
SAN COSME Y SAN DAMIÁN
INFINITO
BUJÍAS PARA EL DOLOR
DESHACER EL MUNDO
...Y AL FINAL
EL VIENTO A FAVOR
24 junio 2012
ARGENTINA (23.06.12)
Teatro Broadway, Rosario, Argentina (23.06.12)
LLÉVAME
EL SOLITARIO
CONTAR CONTIGO
LA SEÑORITA HERMAFRODITA
EL EXTRANJERO
ÓDIAME
EL ANZUELO
NO ME LLAMES CARIÑO
ÁNIMAS QUE NO AMANEZCA
LOS HABITANTES
SÁCAME DE AQUÍ
QUE TENGAS SUERTECITA
EL DÍA DE MI SUERTE
DE TODO EL MUNDO
SÍ
EL HOMBRE DELGADO
EL CIELO ESTÁ DENTRO DE MÍ
PORQUE LAS COSAS CAMBIAN
INFINITO
BUJÍAS PARA EL DOLOR
NUNCA SE CONVENCE DEL TODO A NADIE DE NADA
...Y AL FINAL
08 junio 2012
"ENRIQUE BUNBURY ES UN GRAN AMIGO"
Raphael conquistó el mundo hace muchos años con sus canciones. Su voz y carisma marcaron a una generación. Ahora tiene más canciones para regalar.
Muy bien, a fondo. Estoy muy contento, es un placer estar en ese país. Tengo la ilusión de presentar mis mejores canciones y este nuevo trabajo que grabé con Manuel Alejandro después de tantos años.
Con Manuel le regalamos al mundo una gran cantidad de éxitos. Después nos separamos y cada uno siguió su camino. El destino nos llevó a encontrarnos y a pensar en un nuevo trabajo. La verdad que me sentí como en los primeros años.
Como en casa. No tengo ningún problema y doy lo mejor de mí respetando a la gente. Hay dos cosas que realmente me interesan: mi familia y el público.
De lo mejor. Enrique es un gran amigo. Me gusta mucho su estilo e hicimos varias cosas. La paso muy bien cada vez que nos juntamos. Me gusta todo tipo de música, el buen rock, el buen jazz, el buen flamenco, etc. Tiene que ser de calidad para que me interese.
20 abril 2012
CAMBIO EN LAS FECHAS PARA LOS CONCIERTOS EN ROSARIO Y MONTEVIDEO
Según se anuncia en el facebook oficial de Enrique Bunbury, ha habido cambio de fecha para los conciertos de Rosario, Argentina; y Montevideo, Uruguay. Las nuevas fechas son las siguientes:Teatro Broadway
Rosario (Argentina)
30 de junio 2012
Teatro Plaza
Montevideo (Uruguay)
20 marzo 2012
BUNBURY EN FERRO (VIDEOS)
07 marzo 2012
UN QUIQUE ARGENTO
Llegó a Córdoba a presentar su último CD “Licenciado Cantinas”, que en palabras de Andrés es una “colección brillante de ‘versiones’, un repertorio exquisito y nada habitual que borda texturas clásicas -pero originales- para una colección de joyas”.
Desde el principio con una intro muy, pero muy buena de “El mar, el cielo y tú”, donde sus músicos anticipaban lo que iba a ser. Subió al escenario al terminar este tema para comenzar con “Llévame” y mostrar su vestimenta que contaba de una camisa, chaleco y saco con llamas. Podrían representar el calor del público, el cual, en un cantito muy argento, le gritaba “Quique, Quique”.
Temas como “Todos lo haremos mejor en el futuro”, “El solitario”, “La señorita hermafrodita”, o “El extranjero” fueron necesarios para que la audiencia se posesione. Allí el rock aparecía en estado puro, de acuerdo a la serie de canciones del disco “De cantina, de revolución, melancólicas” que el autor comentó al público. Allí también se notó su voz que cada vez suena mejor: una seriedad, un respeto para con el público y una armonía entre ellos que se trasladaba a las gradas del lugar.
Al final de la noche ya habían pasado temas como “Animas, que no amanezca”, “Sácame de aquí”, “Que tengas suertecita”, “El día de mi suerte”, “De todo el mundo”, “Cosas olvidadas”, “Infinito” y “Nunca se convence del todo a nadie de nada”. En una de las canciones gritaba “Esta noche es mía”. Así lo fue.
Fuente: El Diario del Centro del País (Argentina)
LA CANTINA DE ENRIQUE
Remeras de Systen Of a Down, Tool, Pink Floyd, Korn y Pearl Jam, se mezclaban con miles de Héroes del Silencio en la cálida noche de Caballito. Jornada rockera de la mano de Enrique Bunbury, gran conocedor de estas tierras que visita la región año tras año, trayendo siempre nuevas canciones que mostrar, en este caso las pertenecientes a su disco más latinoamericano: "Licenciado Cantinas".
Con impronta de bodegón, y acompañado por una estupenda banda llamada "Los Santos Inocentes", Quique hace pie con desparpajo sobre el escenario, su lugar en el mundo, y lleva clavados los casi 10 mil pares de ojos presentes sobre el lomo, sin que esto le haga mella.
Canta y baila inmerso en un traje negro con vivos naranjas, gesticula y se desenvuelve con maestría, hace pie con "canciones cantineras y revolucionarias" de su última placa como la cumbia "El solitario" y la ranchera "Ánimas, que no amanezca"; o ya clásicos como "El Extranjero", "La señorita hermafrotita" y "Sácame de aquí".
El guitarrista Álvaro Suite es a Bunbury lo que Caniggia a Maradona. Alero derecho en el escenario como en un bar, lleva el swing en su acústica, y se complementa mágicamente con la filosa guitarra de Jordi Mena para introducir "Que tengas suertecita" o al acompañar la faceta boxeadora del anfitrión en "No me llames cariño", de cadenciosa percusión.
Las luces naranjas envuelven a la banda, que suena fuerte y clara en todo el estadio, aunque recibe quejas de un pequeño grupo que se ubica pegado al artista, en lo que se denomina "campo vip" que llevan a Bunbury a patear un monitor como reclamo. Muchas veces estar tan cerca no es sinónimo de ubicación de privilegio en lo que a sonido respecta.
Con la lírica siempre puesta en la idea del trovador vagabundo, que siempre está de paso trayendo sus alegrías y pesares, el ex líder de los Héroes del Silencio repasa perlas de su carrera solista como "De todo el mundo", "Sí" y "El Hombre delgado que no flaqueará jamás", dejando de lado, por completo, y sin quejas del público, las gemas de la banda que comandó décadas atrás.
Más de veinte temas sin respiro a lo largo de dos horas tuvieron como epílogo "un blues de Atahualpa Yupanqui", como presentó a la zamba "El cielo está dentro de mí", y el tango "Cosas olvidadas", con acordeón y acústicas, dos perlas dedicadas a la Argentina incluidas en "Licenciado Cantinas".
Luego de un corto amague, "…Y al final", del disco "Flamingos", invitaba a la despedida al treintañero publico que acompañó la vuelta de Enrique Bunbury, este rockero bohemio y desfachatado que, como en cada paseo por Buenos Aires, no dejó gota por sudar, y puso todas sus credenciales arriba de la mesa entregando una especialísima noche de cantina.
Fuente: El Acople (Argentina)
06 marzo 2012
UNA NOCHE DE BAR, HECHA CANCIONES
El estadio de Caballito estaba ambientado para una velada íntima, con luces acomodadas irregularmente (que parecían caer sobre el escenario) y sólo tres columnas que sostuvieron esta cantina sonora. Y al frente, él, Bunbury, quien bajo la ovación de "¡Enrique, Enrique! ", escribió un repertorio lleno de melancolía en Argentina, muy lejos de la distorsión de Héroes del Silencio, la banda que lo encumbró como una de las mejores voces del rock en español.
La segunda fecha local reunió a 8.000 personas (el viernes tocó en el Orfeo Superdomo cordobés) y mostró una impecable figura de negro con un registro vocal intacto. Y la performance de Los Santos Inocentes, los músicos que grabaron con Bunbury el flamante Licenciado Cantinas, no se corrieron un ápice de su rol secundario, fieles laderos al rey Bunbury, quien los presentó como corresponde.
Las revoluciones de este show se cocinaron a fuego lento pero Quique no perdió jamás su histrionismo: agitó sus rulos como un poseso, hizo cantar a la gente en varios pasajes del concierto, marcó los golpes de batería y hasta imitó los movimientos de un boxeador en No me llames cariño con el clásico sombrero negro puesto. Y no dejó de señalar a sus músicos, cual director de esta orquesta etílica.
El tamborileo y la doble percusión de El anzuelo fue uno de los mejores momentos de la noche con un Bunbury que, por momentos, le puso la chispa adecuada a un show sumergido en el repertorio cantinero. "¡Y dale licenciado!" bramó Quique y la gente lo ovacionó afirmando la rápida aceptación del nuevo material. Pero las dos horas de show necesitaron más relampagazos de guitarras crudas y sonido radical del cantautor.
Muchos bunburyzados, con sombrero de ala ancha y remeras negras de HDS gritaban ¡Héroes va a volver! pero se quedaron con las ganas de escuchar algún clásico de la banda española. Desde el punto final de 2007, Enrique es bastante reacio a revolver en el pasado.
En De todo el mundo se apreció la coloratura vocal de este español que no dejó de agradecer al público argentino por haberlo ido a ver, rozando la demagogia. Y entre el humo, Enrique no paró de moverse y, también, mostrarse preocupado por el sonido.
"Ahora vamos a hacer un blues de Atahualpa", enfatizó la voz y en El cielo está dentro de mí, el español se aferró al pie del micrófono. Este tributo a Yupanqui fue de lo más emotivo de la noche, donde el silencio del público sólo se quebró al grito de los cocacoleros.
Sus tonos graves, que capitalizó en su carrera solista, hicieron un gran contrapunto con los pasajes más rockeros de la noche. Y para el tramo final del concierto su estampa cowboy mutó con una chaqueta negra, una remera roja (con la palabra Raw) y engarzó Bujías para el dolor e Infinito, donde Bunbury ubicó parte del micrófono dentro de su pantalón, se arrodilló y levantó los brazos. Un símbolo. "Buenos Aires no se olviden de vosotros", grita Enrique para que luego de dos horas de show y 22 temas, sólo quedasen las volutas de humo que recorrieron un escenario que se vació de a poco. El de esa cantina, versión estadio, que sucumbió bajo Bunbury.
Fuente: Clarín (Argentina)
05 marzo 2012
BUNBURY EN FERRO
LA CANTINA DEL HOMBRE DELGADO
El show empezó con la única canción instrumental del álbum, El Mar, el Cielo y Tú. La banda completa estaba sobre el escenario de Ferrocarril Oeste, sólo faltaba el gran protagonista que hizo su entrada en Llévame. La voz profunda de Bunbury se paseó por más de 20 temas durante la noche. Muchas son frutos de su trabajo más reciente, pero también incluyó otras tantas que forman parte de su repertorio solista. Con el pasar de los minutos pudo comprobarse que esa selección de la que había hablado al comienzo del recital no fue una frase lanzada porque al aire para conformar al las almas presentes. El setlist tuvo un hilo conductor, una base que se repitió desde el principio hasta al fin y que fluctuaba entre la letras, los acordes y arreglos. Fue por eso que La Señorita Hermafrodita, Los Habitantes y Que Tengas Suertecita -las más viejitas- congeniaron a la perfección con Ódiame, El Solitario (Diario de un Borracho) y El Día de mi Suerte -del nuevo repertorio-.
Al virtuosismo de Bunbury se sumaron Los Santos Inocentes, la banda que lo acompaña y que se lleva buena parte de los aplausos. En este tipo de interpretaciones los músicos cobran un papel preponderante, son quienes marcan la diferencia entre una idea bien lograda y un proyecto que quedó a medio camino. Y este grupo nivela para arriba, por si quedaba alguna duda. Dejando al Licenciado Cantinas de lado, durante los conciertos quien suele llevarse más miradas es el guitarrista Álvaro Suite, pero también es destacable el trabajo del bajista –Robert Castellanos- que se lució en el contrabajo tantas veces como la lista de temas lo permitió.
Puede suponerse que durante su gira por Latinoamérica, los últimos minutos de cada recital van a estar especialmente dedicados al país en el que se encuentre Bunbury. En su paso por Buenos Aires, hubo dos dedicados. “Vamos a hacer un blues de Atahualpa”, así anticipó con total naturalidad a El Cielo está dentro de Mi, 0como si la obra de Yupanqui siempre hubiera tenido es impronta. Más tarde fue el turno de Cosas Olvidadas, un tango de Antonio Rodio y José María Contursi. Para el cierre, un clásico …Y al Final. El mensaje era claro y no quedaban ya palabras por decir. Aplausos de Bunbury al público, besos y la despedida. Seguramente habrá emprendido camino a alguna cantina porteña a buscar nuevas experiencias –y alcohol- para que se pronto se conviertan en música. O al menos eso es lo que elegimos creer.
Lista de temas: El Mar, el Cielo y Tú - Llévame - El Solitario - La Señorita Hermafrodita - El Extranjero - Ódiame - Los Habitantes - El Anzuelo – No me Llames Cariño – Ánimas, que no Amanezca - Sólo si me Perdonas - Sácame de aquí - Que Tengas Suertecita - El Día de mi Suerte - De Todo el Mundo - Sí - El Hombre Delgado que no Flaqueará Jamás - El Cielo está Dentro de Mi - Bujías para el Dolor - Infinito - Cosas Olvidadas – …Y al Final
Fuente: Rock and Pop (Argentina)
YA TIENE LICENCIATURA PORTEÑA

“Una imagen vale más que mil palabras” podría ser la frase hecha para ilustrar el concierto que Enrique Bunbury dio el sábado en el Estadio Ferro. Porque, si bien ya lo había cantado en “El extranjero” (de su segundo disco solista, Pequeño), el zaragozano se siente en casa en América y de ello se jacta en Licenciado Cantinas, su último trabajo, compuesto de versiones del cancionero popular latinoamericano. Con sus presentaciones en Córdoba y Buenos Aires inició el tramo latinoamericano de su gira.
Pasadas las 21.30, apareció Bunbury, luego de que su banda, los certeros Santos Inocentes, tocara el bolero instrumental “El mar, el cielo y tú”, pieza que abre su último disco. Sin su sombrero de prestidigitador y con una energía contagiosa, el ex líder de Héroes del Silencio recibió la ovación de un público en su mayoría femenino, aunque en compañía de sus parejas que, teniendo en cuenta el nivel del show, deben haber ido directo a la discografía del músico al llegar a sus casas. Por supuesto que los fans masculinos también dijeron presente y se hicieron eco de las canciones repasadas en dos horas de show, haciendo hincapié en los discos El viaje a ninguna parte, Flamingos, Pequeño y, por supuesto, Licenciado Cantinas.
Bunbury, de palpable buen humor, se ocupó de cantar con esa técnica vocal siempre agraciada, sin hacer alardes de sus pasos de baile ni abundar en coreografías de esas que supieron representar su figura, una mezcla de Raphael, Sandro y Elvis. Tal vez el hecho de relajar la pose y dejar de lado sus célebres movimientos logró una conexión más profunda con el público que aplaudió y vitoreó siempre su nombre, aunque al final no se pudo morder la lengua y le preguntó cuándo se reunía Héroes. La respuesta silenciosa estuvo flotando en el viento, ya que no sonó ninguna canción de su ex banda.
“Es un inmenso placer y un honor estar aquí en el Estadio Ferro”, saludó al término de “Llévame”, y anunció que cantaría algunas canciones revolucionarias, otras repletas de melancolía y muchas cantineras. La nueva incorporación del set de percusión a cargo de Quino Bejar aportó sutilmente esa huella sudamericana con claves de son, ralladores y shakers, que escoltaron los arreglos hasta de algunas viejas canciones, como “Sácame de aquí”. “El solitario (Diario de un borracho)”, una cumbia colombiana con aires mexicanos que promete una muerte en aguardiente, se mechó con “La Señorita hermafrodita” y “El extranjero”. Con “Odiame”, el graduado volvió a los bares. Entonces el público le dio su diploma al cantarle como en la cancha “Dale, Licenciado”, a lo que Bunbury agradeció impersonalmente los honores, “uno que nunca estudió, acabó licenciándose en algo, en las cantinas de Latinoamérica”. Antes de que el público del campo del fondo le gritara que no se escuchaba, y frente a un entristecido “no me digan eso, carajo”, del músico, la banda arremetió con un set de viejas glorias como “Los habitantes”, “El anzuelo” y “No me llames cariño”. En el transcurso de estas canciones y después de que Bunbury golpeara uno de los monitores del escenario, el volumen del Estadio subió gradualmente. El acordeonista se lució en el flamante corrido mexicano “Animas, que no amanezca” para dar paso a “Que tengas suertecita”, “El día de mi suerte”, “De todo el mundo”, y el final de la primera parte con el rocanrolero “El hombre delgado que no flaqueará jamás”.
La banda se despidió pero las luces del estadio no se encendieron y enseguida la banda volvió al escenario para hacer “Un blues de Atahualpa”. Mientras tanto, respetuosos aplausos cubrieron la estampa del músico que por única vez en la noche se quedó quieto frente al pie del micrófono, cantando con los ojos cerrados y su sombrero de cowboy “El cielo está dentro de mí”, hermosa versión matizada por el guitarrista Jordi Mena. La primera tanda de bises terminó con “Bujías para el dolor” y una conmovedora “Infinito”, grabada en 1999 pero que ya profetizaba esas “rolas cantineras”. Hubo un segundo bis que incluyó el tango dedicado a “los argentinos y argentinas”, “Cosas olvidadas”. Y para decir adiós, Bunbury volvió a atar con todas sus fuerzas ese cariño con su público rioplatense, cantando el bello vals de despedida: “Y al final”.
Enrique Bunbury
Músicos: Los Santos Inocentes, Robert Castellanos, Alvaro Suite, Jordi Mena, Ramón Gacias, Jorge Rebe y Quino Bejar.
Lugar: Estadio Ferrocarril Oeste.
Duración: 120 minutos.
Público: 8000 personas.
Fuente: Página 12 (Argentina)
BUNBURY LLEGÓ A FERRO CONVERTIDO EN EL LICENCIADO CANTINAS
En la segunda parada de un tour regional que comenzó el viernes en Córdoba y luego pasará por Perú, Ecuador, Colombia, Honduras, México, Puerto Rico y República Dominicana, el otrora líder de Héroes del Silencio defendió con todo el cuerpo y toda la voz el audaz repertorio que decidió volcar en su octavo disco solitario de estudio.
Bien apoyado en la banda que dio en llamar Los Santos Inocentes y que tanto en el registro como sobre las tablas contiene los saberes del vals peruano, el tango, la salsa, el corrido y el folclore andino, Bunbury se encargó de subrayar la impronta rockera con la que dota al proyecto.
La velada comenzó a las 21.35 con una certera seguidilla de canciones escogidas para "Licenciado Cantinas" como el instrumental "El mar el cielo y tú", "Llévame" y "El solitario".
Del flamante álbum en cuestión también abordó "Ódiame", "Ánimas que no amanezca", "El día de mi suerte" y las locales "El cielo está dentro de mí", de "Atahualpa Yupanqui, y el tango de Pascual Contursi "Cosas olvidadas".
Metido de lleno en la atmósfera que lo signa en este tiempo y tan conceptual y coherente como supo serlo con el proyecto de músicas del mundo que fue el Pequeño Cabaret Ambulante que lo secundó en len álbumes como "Pequeño" y "Flamingos", Enrique también llevó sus otras canciones al universo de Los Santos Inocentes.
Por ello, clásicos de su sello como "La señorita hermafrodita", "El extranjero", "El anzuelo", "Solo si me perdonas", "Sácame de aquí" "Que tengas suertecita" y los ovacionados y coreados "Los habitantes" y "De todo el mundo", fueron abordados en la nueva clave de "Licenciado Cantinas".
Sin dejar de lado su carácter rockero pero arropado por el proyecto sonoro más iberoamericano y reposado de su extensa trayectoria de casi tres décadas, Bunbury coronó su paso más importante en la Argentina y sus seguidores locales celebraron la aventura y el crecimiento sobre el césped del estadio del barrio de Caballito.
Fuente: Exitoína (Argentina)
ENRIQUE BUNBURY, LICENCIADO CON PASAPORTE ARGENTINO
El Estadio Ferrocarril Oeste, lucía a punto, todo estaba listo para que el Licenciado Enrique Bunbury saliera a escena y demostrara porque es hoy uno de los artistas más importantes del género rock en español.
Pasadas las 21:30, se oyeron estruendos que encendieron al público y allí todo cambió… se apagaron de inmediato las luces del estadio y los músicos salieron al ruedo para iniciar, al igual que en su última producción con "El mar, el cielo, y tu" anunciando al Licenciado Cantinas, que pocos minutos después desbordó con su presencia sobre el escenario ambientado con detalles en rojo y amarillo, emulando la portada de su último disco.
Luciendo un saco entallado de color negro, el pié del micrófono con detalles haciendo juego y los brazos abiertos al público, Bunbury recibió la primera ovación de la noche al romper el hielo con "Llévame" -de Louie Ortega-, segundo en el tracklist de Licenciado Cantinas y actual corte de difusión con video propio.
"Gracias Buenos Aires. Queremos presentarles canciones cantineras, revolucionarias, melancólicas… espero que les gusten, aquí vinimos a entretenerles"
Después del saludo, siguió "El solitario" y "La señorita hermafrodita", éste último con un notable aporte del teclado. ¿Y el Licenciado? Lo de Enrique Bunbury es un caso especial… le bastaron dos canciones para estar completamente encendido y, con su guitarra acústica al hombro y caminando las tablas, le transmitió a sus seguidores la potencia que luego se vería desde el campo en "El extranjero" con miles de fans saltando al ritmo del tema incluido en su álbum Pequeño -1999-.
"Ódiame", primer corte del último disco, tuvo el toque distintivo del "reverendo" Rebenaque en acordeón; la primera parte del show continuó con "Los habitantes" y "El anzuelo", a esta altura con un Bunbury infalible que hacía gala de una potencia envidiable y una voz privilegiada.
"Olé olé ole olé Enrique"… el público presente tributó al artista desde las gradas y ahí nomás llegó "No me llames cariño" con golpes al vacio cual boxeador en sintonía con la percusión de Quino Béjar.
"Increíble… uno que nunca estudió y finalmente terminó licenciando en algo, soy licenciado en las cantinas de América"
Promediando el show, el ex Héroes del Silencio, presentó el disco dedicándolo a todos los autores latinos que lo emocionaron, y que en sus palabras, "en momentos malos o melancólicos supieron con su música decir lo que nos estaba pasando". "Ánimas que no amanezca" de Guadalupe Ramos puso la cuota de ranchera al concierto y "Sólo si me perdonas" con Enrique de rodillas en el centro del escenario, antecedió a "Sácame de aquí", coreada por las miles de almas que recordaron que todavía se puede ser libre dentro de una canción.
Uno de los puntos más altos del show, llegó con "Que tengas suertecita" donde la voz de Bunbury acompañada por las cuerdas de Álvaro Suite y Jordi Mena se acopló a los coros cómplices de los seguidores. "El día de mi suerte" y "De todo el mundo" le dieron al show una calma que luego fue dejada de lado por "Sí" que sirvió además para presentar a los Santos Inocentes, que formaron con Quino Bejar el nuevo grumete en percusión, Ramón Gacias el motor de la máquina en batería, El Reverendo Rebenaque en acordeón y teclados, Robert Castellanos al Contrabajo, Álvaro Suite con toda su elegancia en guitarra y el excelente Jordi Mena a la guitarra y banjo.
El final, antes de los bises, fue con "Hombre delgado". Con los brazos en alto, abiertos y abrazando al estadio desde el micrófono, Enrique Bunbury agradeció a los presentes, se retiró y en pocos minutos, volvió a deleitar a sus fans con cinco canciones más.
"Queremos hacer algunas canciones más, y nos los molestamos mas… vamos a hacer un blues de Atahualpa"
Exactamente. Así como se lee, un blues de Atahualpa; una sublime interpretación de un tema de Yupanqui que data de 1981, con arpegios que dieron al tema una calidad extraordinaria. "Bujías para el dolor" e "infinito", cantado a dúo con la gente, cerraron la primera tanda de bises.
"Cosas olvidadas", una composición original de Antonio Rodio y José María Contursi firmada en 1941, fue la penúltima pieza, al decir del cantante "una canción en agradecimiento a la Argentina", genialmente interpretada en voz, guitarra y acordeón. El concierto se extinguía y para ponerle nombre al momento, interpretó "…Y al final" con una mano en el pecho, golpeando y agradeciendo la fidelidad de siempre.
"Por favor, no se olviden de nosotros" pidió el español juntando las manos… no hay duda de que así será, porque Bunbury en Argentina, siempre vigente, ya tiene ganada la guerra contra el olvido, sin embargo… le pedimos mas batallas.
Fuente: Revista Onstage
BUENOS AIRES (03.03.2012)
EL MAR, EL CIELO Y TÚ
LLÉVAME
EL SOLITARIO
LA SEÑORITA HERMAFRODITA
EL EXTRANJERO
ÓDIAME
LOS HABITANTES
EL ANZUELO
NO ME LLAMES CARIÑO
ÁNIMAS, QUE NO AMANEZCA
SÓLO SI ME PERDONAS
SÁCAME DE AQUÍ
QUE TENGAS SUERTECITA
EL DÍA DE MI SUERTE
DE TODO EL MUNDO
SÍ
EL HOMBRE DELGADO...
EL CIELO ESTÁ DENTRO DE MI
BUJÍAS PARA EL DOLOR
INFINITO
COSAS OLVIDADAS
...Y AL FINAL
02 marzo 2012
RECITALES DEL FIN DE SEMANA
En “Licenciado cantinas”, Bunbury le brinda homenaje a los cantantes latinoamericanos que lo marcaron como Atahualpa Yupanqui, el dúo Richie Ray y Bobby Cruz, el "Flaco" Jiménez, Eliades Ochoa, entre otros. El primer corte, “Ódiame”, que trepó rápidamente en los rankings, es un vals peruano de Federico Barreto y Rafael Otero López.
Para el show que comenzará a las 21 todavía quedan localidades que van de los $250 a los $450.
Da para ir: entre el español y sus fans existe una relación afectiva que durante los shows alcanza su pico de expresividad.
Fuente: El Acople (Argentina)
BUNBURY PONE PRIMERA EN CÓRDOBA
De Contursi a Atahualpa, y de Lhasa a Agustín Lara, pasando por Héctor Lavoe, podría llamarse Licenciado Cantinas, si no fuera porque el disco que Enrique Bunbury viene a presentar hoy a Córdoba tenía que contar con un nombre comercial aceptable. Sucede que al ex Héroes del Silencio se le dio bastante naturalmente eso de bucear en el cancionero latinoamericano, y respeta a rajatablas la idea de salir a presentar su nuevo disco solista con canciones que publicó tras la salida de la banda que lo vio nacer artísticamente.
De hecho, por lo que se puede leer de los setlists que armó para la etapa española de Licenciado Cantinas Tour 2012, la mitad de los temas corresponden precisamente a su álbum más reciente, y la otra mitad es una cuidadosa selección de seis de sus siete discos anteriores.
Con el inicio de la pata sudamericana de su gira marcado precisamente el el Orfeo esta noche, es posible que el zaragozano haya agregado una proporción mayor todavía de Licenciado Cantinas. O no. Lo que es casi seguro es que no habrá nada de Héroes del Silencio.
Fuente: La Voz (Argentina)
28 febrero 2012
BUNBURY VISITARÁ CÓRDOBA
El 2 de marzo Enrique Bunbury vuelve a Córdoba con nuevo disco.
Fuente: Después de Hora (Argentina)
24 febrero 2012
CONCURSO CLARÍN.COM
Para participar tenes que:
1) Escribí "el fragmento de una canción de Enrique Bunbury" que mas te guste.
2) Pedile a tus amigos que te ayuden a ganar votando tu participación.
Premios según el ranking de votos:
a) Del 1° al 10° puesto; 2 entradas VIP c/u.
b) Del 11°al 20°; 2 entradas PLATEA c/u.
c) Del 21° al 30°; 2 entradas CAMPO c/u.
22 febrero 2012
TRANSMISIÓN "LICENCIADO CANTINAS, THE MOVIE" EN ARGENTINA
Para verlo online ese día, acá: http://tn.com.ar/envivo/24hs
Link alternativo: http://tnenvivo.com.ar
Páginas de "La Viola": http://tn.com.ar/programas/la-viola















